El Ayuntamiento de Talavera de la Reina y la empresa concesionaria Aqualia han inaugurado la ampliación de la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP), una actuación que ha supuesto una inversión de 2,1 millones de euros y que incrementa la capacidad de potabilización de la ciudad en torno a un 25 por ciento.
Con esta intervención, la infraestructura pasa de poder tratar 10 millones de metros cúbicos de agua al año a casi 13 millones, según los datos aportados durante la puesta en servicio de las nuevas instalaciones. El sistema se abastece del embalse de Cazalegas y actualmente procesa más de 20.000 metros cúbicos diarios.
La actuación se enmarca en un conjunto de inversiones realizadas en los últimos años en la red de abastecimiento, que según la empresa concesionaria superan los 3,1 millones de euros en cinco años. Entre ellas se incluyen mejoras en depósitos, en el centro de transformación de la propia ETAP y en la ampliación ahora finalizada.
Las obras han incorporado una serie de mejoras técnicas en el proceso de tratamiento del agua, como la optimización de la filtración en arena de la línea II, la construcción de dos nuevos decantadores lamelares de hormigón armado en sustitución de los anteriores sistemas estáticos y la puesta en marcha de una nueva línea de tratamiento de fangos junto a una depuradora compactadora.
Durante la presentación de la ampliación se ha destacado que la infraestructura incluye procesos como oxidación por ozono, coagulación-floculación, decantación, filtración con carbón activo, ajuste de pH y desinfección, lo que permite reforzar la eficiencia del sistema de potabilización en la ciudad.
El incremento de capacidad se plantea como una respuesta a las previsiones de crecimiento urbano e industrial en Talavera, especialmente en zonas como el polígono de Torrehierro y en nuevas promociones residenciales. La ampliación busca garantizar el suministro ante un aumento de la demanda futura.
También se ha apuntado a la importancia de la infraestructura en el contexto de la atracción de nuevas empresas y desarrollo económico, así como en la consolidación de proyectos urbanísticos pendientes de ejecución. La gestión del agua se sitúa así como un elemento clave dentro de la planificación del crecimiento local.