El Gobierno de Castilla-La Mancha destinará una inversión inicial de 5 millones de euros a la mejora del firme y la seguridad de las carreteras de titularidad autonómica que discurren por la provincia de Toledo. La actuación, anunciada por el delegado de la Junta en Toledo, Álvaro Gutiérrez, permitirá intervenir en cerca de 100 kilómetros de vías a través de nueve proyectos.
Gutiérrez, acompañado por el delegado provincial de Fomento, Jorge Moreno, explicó que el nuevo programa de mejora de carreteras para 2026 tiene como objetivo reforzar la circulación y la seguridad en una red que soporta un elevado volumen de tráfico. “El índice medio de vehículos diarios en los kilómetros sobre los que vamos a actuar está fijado en 3.773”, destacó, subrayando la importancia estratégica de estas vías al encontrarse la provincia en el centro de la Península.
Entre las actuaciones previstas se encuentra la mejora de la CM-4001, correspondiente a la variante de Mocejón, donde se renovarán 4,55 kilómetros de carretera con una circulación cercana a los 5.000 vehículos diarios, un 7 por ciento de ellos pesados. También se actuará en la CM-43, en el tramo de Añover de Tajo con conexión a la A-4, con la mejora de 11 kilómetros y un tráfico próximo a los 4.000 vehículos al día, con un 16 por ciento de vehículos pesados.
Asimismo, se ejecutarán trabajos en la CM-404 a la CM-43, en Alameda de la Sagra, donde se renovará 1,5 kilómetros de vía; y en la CM-410 entre Tembleque y Mora, una de las actuaciones más destacadas, con una inversión de 1,5 millones de euros para mejorar 12 kilómetros de carretera.
El plan incluye también la mejora de la variante de Mora, en la CM-4019, con 3 kilómetros de actuación, y la intervención en la CM-5002, desde el puente del río Alberche hasta Castillo de Bayuela, pasando por Cardiel de los Montes. Esta última obra permitirá completar las actuaciones del Plan de Mejora de las carreteras de la Sierra de San Vicente, que ha supuesto una inversión total de 7,2 millones de euros.
Otra de las obras relevantes será la mejora de la CM-40, la variante suroeste de Toledo, que afecta a los municipios de Cobisa, Polán, Argés y Burguillos. Esta actuación cuenta con una inversión de 1,4 millones de euros y las obras comenzaron este lunes. La carretera registra una media de 10.500 vehículos diarios.
El programa se completa con dos proyectos más: la mejora de 8 kilómetros de la CM-3001 entre Lillo y Villatobas, con una inversión cercana a los 800.000 euros, y la actuación en la CM-3005 en Lillo, donde se invertirán 400.000 euros para renovar 3,4 kilómetros.
Desde la Junta han señalado que estas actuaciones beneficiarán aproximadamente a 235.000 personas, cerca de un tercio de la población provincial, al mejorar los accesos a localidades y servicios públicos como centros sanitarios, educativos y administrativos, además de favorecer la conexión con zonas turísticas.
Álvaro Gutiérrez adelantó además que la inversión prevista para este año se completará con otros 6 millones de euros destinados a nuevos proyectos que se desarrollarán entre el último trimestre de 2026 y el primero de 2027.
Junto a estas obras, el Gobierno regional mantiene los trabajos permanentes de conservación en los 2.100 kilómetros de la red autonómica de carreteras de la provincia. Estas labores incluyen bacheo, renovación de señalización, mantenimiento de marcas viales y limpieza de cunetas, especialmente importante durante los meses de verano por el riesgo de incendios forestales.
Como ejemplo de esta tarea, el delegado de la Junta destacó que durante 2025 se retiraron cerca de 3.000 bolsas de basura, equivalentes a 44 toneladas de residuos, de las cunetas de las carreteras toledanas, además de colocarse 11.800 señales de tráfico.