La Guardia Civil ha detenido a cinco personas por su presunta implicación en una serie de robos con violencia cometidos el pasado mes de mayo en la localidad toledana de Novés, donde las víctimas fueron interceptadas en plena carretera y amenazadas por individuos armados y encapuchados.
La investigación, desarrollada en el marco del plan de refuerzo de seguridad Ceres 2.0 y culminada con la operación Telum, permitió esclarecer unos hechos en los que los asaltantes llegaron a apoderarse de 47.250 euros en efectivo, además de joyas.
Según ha informado la Guardia Civil, el grupo utilizaba dos vehículos previamente sustraídos para llevar a cabo los asaltos, uno de ellos con las placas de matrícula dobladas para dificultar su identificación. Una vez localizaban a sus víctimas mientras circulaban por la vía, las obligaban a detenerse y tres de los implicados, ocultando su rostro y armados, las amenazaban para hacerse con dinero y objetos de valor.
Las denuncias presentadas por los afectados permitieron a los investigadores identificar los vehículos empleados en los robos y reunir pruebas que condujeron a la identificación de los presuntos responsables. A los arrestados se les atribuyen delitos de robo con violencia, sustracción de dos vehículos, robo de placas de matrícula y pertenencia a grupo criminal.
La fase final de la operación se desarrolló con tres registros domiciliarios simultáneos en Casarrubios del Monte (Toledo), Getafe y Madrid. Como resultado, fueron detenidas cinco personas de entre 28 y 43 años en las localidades de Casarrubios del Monte, Lominchar y Madrid.
Durante los registros, los agentes intervinieron teléfonos móviles, diversas joyas, 1.350 euros en efectivo, chalecos antibalas, un proyectil lanzagranadas C90, armas blancas e inhibidores de frecuencia.
En el dispositivo participaron efectivos de la Unidad de Seguridad Ciudadana (Usecic) de Madrid, el Grupo de Reserva y Seguridad (GRS 1) de Madrid y la Policía Local de Casarrubios del Monte.
La actuación se enmarca en el plan Ceres 2.0, puesto en marcha por la Comandancia de la Guardia Civil de Toledo a finales de marzo para reforzar la vigilancia y la capacidad de respuesta ante la delincuencia, especialmente en la comarca de La Sagra.