El incendio forestal declarado este jueves en el municipio almeriense de Los Gallardos ha dejado un balance provisional de once personas fallecidas y ocho heridas, cuatro de ellas de gravedad, según la última actualización facilitada a las 07.00 horas por el consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz. Las autoridades continúan trabajando en la zona para determinar si existen más víctimas.
Las personas fallecidas, que según las primeras informaciones serían de nacionalidad británica, quedaron atrapadas mientras intentaban escapar de las llamas desde varios cortijos y viviendas dispersas del entorno de Bédar. En lugar de seguir la ruta de evacuación marcada por los servicios de emergencia, optaron por un camino alternativo que atravesaba una rambla, convertida finalmente en una "verdadera trampa", según explicó el consejero.
En uno de los vehículos fueron hallados los cuerpos sin vida de cuatro personas, mientras que las otras siete fueron localizadas en las inmediaciones tras abandonar sus coches y tratar de huir a pie. "Lamentablemente, la decisión de coger otro camino que no era el de evacuación fue una verdadera trampa", lamentó Sanz.
Los cuatro heridos más graves presentan quemaduras de diversa consideración y está previsto que sean trasladados en helicóptero desde el Hospital Universitario Torrecárdenas de Almería hasta el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla para recibir atención especializada.
El consejero ha calificado el siniestro como un "terrible incendio muy complejo", debido a la gran cantidad de viviendas diseminadas en una zona forestal y a la elevada velocidad de propagación del fuego. Precisamente, el confinamiento preventivo del municipio de Bédar permitió evitar consecuencias aún más graves.
Hasta el momento, el incendio ha obligado a desalojar a cerca de un millar de personas. De ellas, 122 han tenido que ser realojadas: 52 permanecen en el teatro de Lubrín y otras 70 en el polideportivo de Garrucha, la mayoría procedentes de Bédar.
El fuego ha arrasado ya unas 3.150 hectáreas y continúa activo en una zona de difícil acceso, con numerosos barrancos que dificultan la intervención terrestre, especialmente en el flanco izquierdo, el más comprometido.
En las labores de extinción trabajan actualmente 464 efectivos y 124 vehículos, entre ellos 21 retenes con 150 bomberos y nueve camiones autobomba. Además, durante la jornada operaron hasta 16 aeronaves y está previsto que once medios aéreos vuelvan a incorporarse a primera hora de la mañana. La Unidad Militar de Emergencias (UME), desplazada desde la base de Morón de la Frontera (Sevilla), participa también en el operativo con 64 militares, doce vehículos autobomba y dos camiones nodriza.
Antonio Sanz ha agradecido la colaboración ciudadana e insistió en la importancia de seguir las instrucciones de los equipos de emergencia. "No hay caminos paralelos ni salidas alternativas en situaciones como esta; es fundamental seguir las rutas de evacuación establecidas", ha subrayado.
Por otra parte, la Junta de Andalucía informó de que la circulación por la autovía A-7 ya ha quedado restablecida. Asimismo, la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA) ha habilitado, a través del Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres (GIPED), un teléfono de atención e información para familiares de las personas afectadas por el incendio: 677 904 624.