El Ayuntamiento de Talavera de la Reina, el Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla-La Mancha, en su demarcación de Toledo, y la Federación Empresarial Toledana (Fedeto) parecen avanzar en la firma de un convenio de colaboración para agilizar la concesión de licencias urbanísticas. Sin embargo, el acuerdo no estará listo -como mínimo-hasta finales de este año, lo que deja en el aire una pregunta que preocupa tanto a profesionales como a promotores y particulares: ¿qué ocurrirá mientras tanto con los expedientes que siguen acumulando retrasos?
Hasta ahora los plazos para obtener licencias urbanísticas han alcanzado plazos imposibles de asumir, aunque se trate de actuaciones sin especial complejidad.
Desde La Voz del Tajo hemos querido conocer de primera mano la opinión de los expertos y hemos hablado con el presidente del Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla-La Mancha, Ángel Sánchez, que asegura que “los tiempos de emisión de licencias se están dilatando de una manera que empieza a ser agraviosa para la ciudadanía. Estamos en tiempos de año y medio, de dos años para una licencia que tampoco tiene mucha dificultad”.
Sánchez advierte de que esta demora tiene consecuencias directas sobre el desarrollo económico de la ciudad. A su juicio, cualquier inversor necesita unos plazos realistas para sacar adelante un proyecto y, cuando la tramitación administrativa se prolonga durante años, termina buscando otras ciudades donde implantar su negocio.
"Cuando tú tienes dinero y quieres invertir necesitas tener unos tiempos razonables. Si entre que estudias el negocio y preparas el proyecto pasa un tiempo y luego tardas dos años en conseguir la licencia, más otro año para construir, estamos hablando de tres, cuatro o cinco años. Si en otro sitio ese trámite tarda tres o cuatro meses, como ocurre en Toledo, al final te vas a otro sitio", afirma.
UN PROBLEMA ESTRUCTURAL
El presidente del Colegio de Arquitectos asegura que las reuniones con el Ayuntamiento de Talavera, desde que gobierna la coalición PP-VOX, no son nuevas. De hecho, llevan cerca de dos años intentando encontrar una solución junto al Consistorio, al que también se han sumado Fedeto, el Colegio de Aparejadores y el Colegio de Ingenieros de Caminos, pero hasta ahora no ha habido fruto alguno.
Según explica, el principal problema de Talavera no es únicamente la falta de personal técnico, sino una estructura administrativa que dificulta enormemente la gestión de los expedientes.
"Lo primero que pedimos fue que se contratara más personal porque los técnicos tienen un volumen de trabajo muy elevado. Pero además hay otros problemas mucho más importantes", señala.
Entre ellos destaca el funcionamiento de la sede electrónica municipal. Según asegura, el sistema impide subir archivos de más de 15 megabytes, los profesionales desconocen en qué estado se encuentran sus expedientes o qué técnico los está tramitando y, además, las solicitudes se presentan mediante una instancia general, sin un procedimiento específico para cada tipo de licencia.
Frente a ello pone como ejemplo el Ayuntamiento de Toledo, donde el Colegio mantiene un convenio similar desde hace más de un año y donde, asegura, ya se han reducido notablemente los tiempos de tramitación gracias a procedimientos digitalizados y circuitos específicos para cada licencia.
"En Toledo existen itinerarios personalizados para obra mayor, obra menor o declaraciones responsables, con un sistema que va comprobando la documentación antes de admitir la solicitud. Aquí todo eso no existe y el trámite administrativo se dilata muchísimo", explica.
UN CONVENIO QUE PUEDE LLEGAR TARDE
Precisamente para corregir estas deficiencias, Ayuntamiento, Colegio de Arquitectos y Fedeto trabajan desde hace meses en un convenio que permita que determinados informes técnicos puedan ser emitidos por entidades colaboradoras, descargando así de trabajo a los servicios municipales y reduciendo los tiempos de resolución, aunque el tiempo sigue pasando para los empresarios.
En la última reunión mantenida entre las tres entidades se alcanzó el compromiso de concretar el acuerdo con el objetivo de firmarlo antes de que finalice el año.
Sin embargo, hasta que ese convenio entre en funcionamiento, nada cambiará para quienes esperan una licencia.
RETRASOS QUE AFECTAN A VECINOS Y EMPRESAS
Las consecuencias de esta situación no se limitan a grandes inversiones. Los retrasos administrativos afectan también a particulares que necesitan ejecutar obras en sus viviendas, abrir un negocio o realizar actuaciones urbanísticas básicas, encontrándose con expedientes que permanecen meses e incluso años sin resolverse.
Esta realidad repercute directamente sobre la actividad económica de Talavera, dificultando la llegada de nuevas inversiones y ralentizando proyectos empresariales que, según denuncian los profesionales del sector, acaban trasladándose a otros municipios con una tramitación más ágil.
UNA CIUDAD QUE PIERDE POBLACIÓN
La lentitud administrativa coincide además con un momento delicado para Talavera desde el punto de vista demográfico.
Según las cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE), la ciudad perdió durante 2025 un total de 935 habitantes, pasando de 84.738 vecinos a comienzos de 2024 a 83.803 en el padrón actual. Aunque sigue siendo la cuarta ciudad más poblada de Castilla-La Mancha, las proyecciones del INE apuntan a que, mientras el eje Toledo-Guadalajara continuará creciendo gracias a su cercanía con Madrid, Talavera se encuentra entre las zonas con previsión de estancamiento o retroceso demográfico de cara a 2031, algo que la podría situar como la sexta ciudad de la comunidad autónoma.
En este contexto, desde el Colegio de Arquitectos consideran que reducir los tiempos de concesión de licencias no es solo una cuestión administrativa, sino una herramienta imprescindible para favorecer la inversión, dinamizar la actividad económica y mejorar la competitividad de una ciudad que busca atraer empresas y retener población.