Los vecinos desalojados de La Iglesuela del Tiétar volvieron este martes a sus casas, aunque las imágenes del humo, las llamas y los días de incertidumbre permanecerán durante mucho tiempo en su memoria. El municipio toledano ha sido uno de los más castigados por el incendio forestal originado en el Valle del Tiétar, que obligó a desalojar la localidad junto a otros pueblos de la Sierra de San Vicente.
Desde La Voz del Tajo hemos hablado con el alcalde de La Iglesuela del Tiétar, Víctor Elvira, quien ha relatado cómo vivieron unos días que define como "muy duros" y en los que un reducido grupo de vecinos permaneció en el pueblo para colaborar en las labores de emergencia.
"La Iglesuela lo ha vivido mal. Ha sido uno de los pueblos más afectados de la provincia de Toledo", asegura el regidor. Tras la evacuación, apenas quedaron en la localidad el propio alcalde, los alguaciles y algunos ganaderos. "Hemos sido los que prácticamente hemos apagado el fuego aquí", afirma.
CUIDANDO DEL PUEBLO... Y DE LOS ANIMALES
Durante la emergencia, quienes permanecieron en La Iglesuela asumieron tareas muy diversas. Además de colaborar con los equipos de extinción, tuvieron que hacerse cargo de los animales que muchos vecinos dejaron atrás al abandonar sus viviendas.
"Hemos dado de comer y de beber a perros, gatos, ponis, caballos y ganado. También hemos buscado a personas desaparecidas, arreglado averías, colaborado con el Puesto de Mando Avanzado, hecho labores de Protección Civil y de vigilancia", explica Elvira.
El alcalde reconoce que en varias ocasiones recibieron la orden de abandonar también el municipio, pero decidieron quedarse para ayudar en todo lo posible.
CERCA DE 700 HECTÁREAS AFECTADAS
El incendio ha dejado una importante huella en el término municipal. Según el alcalde, el fuego ha afectado aproximadamente a unas 700 hectáreas.
En cuanto a las viviendas, la mayor parte se ha salvado gracias a que muchos propietarios mantenían limpias y desbrozadas sus parcelas. No obstante, sí se han registrado daños en algunas casas situadas en urbanizaciones construidas entre los años 70 y 80, enclavadas en zonas forestales.
Una de las viviendas del paraje de 'El Lomo' ha visto completamente destruido su jardín, mientras que en otras zonas el fuego llegó a afectar a varias casas muy próximas al monte. Algunos propietarios todavía no han podido regresar para comprobar el alcance de los daños.
EL PUEBLO RECUPERA POCO A POCO SU ACTIVIDAD
Tras autorizarse el regreso de los vecinos, La Iglesuela comienza a recuperar su ritmo habitual. La piscina municipal ya ha reabierto, la única tienda del municipio vuelve a atender a los vecinos y el Ayuntamiento trabaja para que todos los servicios funcionen con normalidad cuanto antes.
"Tenemos que volver a la normalidad", señala el alcalde, convencido de que recuperar la rutina también forma parte de la recuperación emocional de los vecinos.
Esa normalidad pasa también por mantener la programación prevista. El próximo viernes arrancará la Semana Cultural, una cita que algunos plantearon suspender debido al incendio, pero que finalmente seguirá adelante.
"Los niños han estado cinco o seis días pasándolo mal. Tenemos que olvidarnos de todo esto lo antes posible", defiende Elvira.
CRÍTICAS A LA GESTIÓN DEL INCENDIO
El alcalde también ha sido muy crítico con la gestión realizada durante los primeros días del incendio, al considerar que una actuación más rápida habría evitado buena parte de los daños.
Según sostiene, el fuego podría haberse controlado cuando aún permanecía en la parte alta de la sierra. "Este incendio se podía haber apagado con tres horas de helicóptero", afirma, lamentando que no se actuara con suficiente rapidez antes de que el viento propagara las llamas hacia la vertiente toledana.
Elvira asegura incluso que trasladó a los responsables del operativo y a los coordinadores de Castilla-La Mancha los puntos por los que el fuego terminaría avanzando. "Sabía perfectamente por dónde iba a bajar. Cuando el pinar prende y el viento sopla ya es muy difícil detenerlo", explica.
Por ello reclama una mayor atención hacia las zonas rurales y despobladas. "Los que somos políticos tenemos que reivindicar que estas zonas no se pueden dejar de la mano de Dios", concluye.
La vuelta a casa ya es una realidad desde este martes para los vecinos de Buenaventura, Navamorcuende, El Real de San Vicente, Hinojosa de San Vicente, Castillo de Bayuela, Garciotum, Nuño Gómez, Pelahustán, Almendral de la Cañada y también La Iglesuela del Tiétar, que poco a poco recuperan su actividad tras varios días marcados por uno de los incendios más graves que ha sufrido la comarca en los últimos años. Aunque el humo y las cenizas siguen presentes en algunos puntos, los municipios de la Sierra de San Vicente comienzan una nueva etapa centrada en la recuperación y en dejar atrás una semana que difícilmente olvidarán.