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| Los cuidadores pusieron cuatro nuevos patos en el emblemático estanque de los Jardines del Prado. (Foto: J.F.) |
Medio Ambiente repone la población del estaque de los patos con cuatro nuevos ejemplares
Tras la muerte de cerca de una treintena de estos animales, la Policía Local y los trabajadores del Centro de Acogida de Animales intensificarán la vigilancia para evitar estos sucesos.
miércoles 23 de abril de 2014, 10:51h
El estanque de los patos es, junto a la Fuente de las Ranas y la Basílica del Prado, uno de los emblemas de los Jardines del Prado desde que se construyeran en el siglo XIX. Es un hábito diario para muchos y una tradición desde hace décadas la imagen de ver a niños y niñas alimentando a los ánsares con migas de pan o productos de maíz. La instantánea de los patos en el pequeños estanque adornado con la fuente y perimetrado por una pequeña valla y la casa, con colores cerámicos, que a su vez les sirve como criadero, es histórica ya en nuestras retinas. Sin embargo, esa imagen tan bucólica de este apacible lugar se ha visto empañada en los últimos año con la desaparición de casi una treintena de estos ejemplares, máxime en el último mes donde se han repuesto dos o tres parejas que han muerto debido al ataque de perros que han accedido al interior del estanque, aunque se desconoce si este hecho ha estado acompañado de la presencia de los dueños de los canes, según comentó a La Voz del Tajo el concejal de Medio Ambiente, Florencio Gutiérrez.
Por historia, el estaque ha contado siempre con entre 15 y 20 patos, concretamente desde finales de la década de los 80, por lo que la idea de esta Concejalía es continuar reponiendo ejemplares hasta alcanzar las seis o siete parejas. El jueves pasado comenzaba esa tarea con la entrada de cuatro patos (tres blancos y uno con tonos grisáceos) a este reducido paraíso de los Jardines del Prado, así como se procederá a una vigilancia mucho más exhaustiva y de continuar con los ataques se impulsarán medidas más severas. Según los jardineros, encargados de alimentar, controlar y vigilar a los ánsares, los ataques se han producido, normalmente, después del anochecer -a partir de las diez de la noche- o antes de las ocho de la mañana. Gutiérrez no descartó tampoco el que se hayan producido también hurtos famélicos en alguna de las ocasiones, aunque sobre todo, se trabajará para erradicar la presencia de perros sueltos por la ciudad, como señala la ordenanza.
El concejal explicó que los patos han estado siempre aquí con una vida longeva y saludable. Cada día, tanto por la mañana como por la tarde, dos o tres parejas de patos silvestres acuden al estanque para posarse y comer. La repoblación de estos animales es posible gracias a las crías que cada año se producen en los lagos del Parque de la Alameda, donde la población actual es de 56 ejemplares. Allí, los jardineros proceden a su alimentación y cuidado diario, ya que “son parte del patrimonio talaverano”, manifestó el edil. Esta labor es habitual, reponer con patos del lago la desaparición o muerte de los del estanque de los Jardines, aunque “lo normal es que los patos del estanque murieran, como siempre ha sucedido, de forma natural, ya que nunca se han detectado enfermedades”.
LAGOS DE LA ALAMEDA, el entorno idóneo para la cría
Cada año nacen dos o tres nuevos patos que sirven para mantener la población de ánsares en los lagos de la Alameda. También allí es ya habitual apreciar el comportamiento de estos animales, completamente mimetizados con el entorno, disfrutando en su hábitat gracias a los cuidados de los jardineros y de los trabajos del Ayuntamiento para mantener el espacio en perfectas condiciones. Además de disponer de dos criaderos instalados en medio de cada uno de los dos lagos, para protegerles de cualquier ataque o agresión externa, para que los animales no corran peligro cada año se limpian los estanques de forma exhaustiva. El color azul celeste de sus aguas no es una casualidad, sino que se debe a los alguicidas que se aplican al agua para hacerla compatible con la vida de los patos. “El agua podría estar cristalina, pero no sería apta para la supervivencia de los patos”, explicó el concejal de Medio Ambiente.
También de forma anual se clora el agua para que las fuentes puedan ponerse en marcha sin problemas, sobre todo relacionados con la legionela. La previsión del Ayuntamiento es que el ciclado de estas aguas funcione a través de una depuradora. La empresa Sintal ha sido la encargada de reforzar una rotura que se produjo en uno de los lagos, por lo que se procedió a la aplicación de comento y de una capa fáltica. De esta forma, en las Ferias de San Isidro, estas pequeñas reservas hídricas volverán a lucir en todo su esplendor. Gutiérrez comentó, a título anecdótico, que en la limpieza profunda de los lagos se encontraron enseres como, carros de la compra, somieres, sillas, vidrios, latas y un sinfín de objetos y artículos.
HISTORIA. La construcción de los lagos tuvo lugar a finales de los 80 cuando se consiguió dar forma a este Parque de la Alameda. Los lagos están formados por dos vasos, separados con los puentes que comunican el parque con la Avenida de Castilla-La Mancha y los Jardines del Prado, así como por otras tres fuentes redondas en cascada. Tienen una superficie de 7.000 metros cuadrados, una capacidad de 10.500 metros cúbicos y una profundidad de un metro y medio. Para el Ayuntamiento estos lagos son como un aljibe que les sirve para regar todo el parque, ya que se nutre de un pozo subterráneo localizado a pocos metros.