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SALUD

Cremas balsámicas: totalmente desaconsejadas para aliviar la tos y la congestión

Cremas balsámicas: totalmente desaconsejadas para aliviar la tos y la congestión

Te contamos los remedios de los que debes huir y cuáles sí funcionan para calmar los síntomas del catarro en los más pequeños

domingo 12 de febrero de 2023, 17:45h
¿Por qué se desaconseja a la hora de aliviar la tos y la congestión nasal en los menores el empleo de cremas balsámicas? Son varios los argumentos que emplean los pediatras en este sentido y que desgrana un artículo de Infosalus en Europa Press con la ayuda del doctor Roi Piñeiro Pérez, miembro del Comité de Medicamentos de la Asociación Española de Pediatría (AEP).

En primer lugar, confiesa durante una entrevista con Infosalus que, pese a que la tos es un síntoma molesto, esta es necesaria y bastante frecuente en invierno, donde abundan las infecciones respiratorias de vías altas.

"También hay que recordar que la tos fea no existe. La tos no es fea, ni bonita; simplemente es un mecanismo de defensa de nuestro organismo. Por otro lado, hay que prestar mucha atención a los ingredientes de estas cremas balsámicas. Por ejemplo: el alcanfor, el mentol, el eucalipto, o la trementina, son productos tóxicos en caso de ingestión accidental. En el caso del alcanfor, también se ha demostrado toxicidad por vía inhalatoria", apostilla este experto.

Eso sí, precisa este pediatra que los síntomas de intoxicación por estas sustancias pueden ser leves --como vómitos, diarrea o dolor de cabeza--, pero también graves, como las convulsiones, la depresión respiratoria, el coma, e incluso podría provocar la muerte del menor, como lamentablemente ha ocurrido en alguna ocasión.

"Aunque pueden producir sensación de frescor y de alivio cuando se aplican en el pecho, en la espalda, en la garganta, o cerca de los orificios nasales, muchos de estos ingredientes podrían estimular la producción de moco e inflamar las vías respiratorias, ocasionando justo el efecto contrario al que se busca", avisa el doctor Piñeiro.

Pero por si fuera poco alerta de que en los menores de dos años y en niños asmáticos este tipo de productos pueden generar crisis de broncoespasmo. Y no queda ahí la cosa, según añade: "Y en pieles sensibles: enrojecimiento de la piel, irritación, dermatitis de contacto, y también irritación ocular si entra en contacto con los ojos".

ES MAYOR EL RIESGO QUE EL BENEFICIO MOMENTÁNEO

Es por ello por lo que los desaconseja, sea la edad que sea la del menor, vistos sus posibles efectos secundarios en los niños. "El riesgo de aliviar momentáneamente la tos y la congestión nasal no se debe asumir en ningún caso. El problema es que muchos de estos productos se venden sin receta médica, y que muchos cuidadores aplican estos bálsamos por recomendaciones de amigos y vecinos que, probablemente, no hayan leído este texto ni otros similares", mantiene el doctor Piñeiro.

"Por cierto: los bálsamos de los que estamos hablando son poco recomendables, pero esa costumbre de ponerlos en los pies tiene tanto sentido como la homeopatía, es decir, ninguno", aprecia asimismo este experto de la AEP.

DE QUÉ OTROS REMEDIOS DEBEN HUIR

Por otro lado, preguntamos al miembro del Comité de Medicamentos de la Asociación Española de Pediatría (AEP) sobre cuáles son los remedios de los que también debemos olvidarnos los padres a la hora de aliviar la congestión nasal y la tos en los niños.

Aquí menciona que los medicamentos que sirven para aliviar la congestión nasal llevan generalmente oximetazolina o principios activos similares, de forma que estos productos consiguen un alivio momentáneo de la congestión nasal pero, con frecuencia, producen un efecto rebote posterior en el que la congestión nasal es incluso mayor, por lo que el beneficio a largo plazo es muy escaso. "Además, también tiene contraindicaciones y efectos secundarios", aprecia.

En el caso de los jarabes contra la tos, los mucolíticos y los anticatarrales también están generalmente contraindicados en niños pues, según argumenta, el beneficio es escaso y los efectos secundarios también pueden ser graves.

"No existe ninguna evidencia científica de que puedan ser útiles en niños. Antes de plantearnos erradicar la tos de nuestro hijo debemos haber leído, al menos dos veces, el decálogo de la tos de la AEPap. Una vez leído debemos preguntarnos si realmente necesitamos tratar o no la tos de nuestro hijo", agrega.

LO QUE SÍ FUNCIONA PARA ALIVIAR LA TOS Y LA CONGESTIÓN

Así con todo, el doctor Roi Piñeiro Pérez, miembro del Comité de Medicamentos de la Asociación Española de Pediatría (AEP), destaca que los únicos tratamientos que la evidencia científica recomienda en la actualidad para aliviar la congestión nasal y la tos en niños son los siguientes:

Realizar lavados nasales con suero salino fisiológico, y saber realizarlos bien: El suero por sí mismo no ejerce ningún efecto, es decir, echar unas gotas en la nariz no sirve en absoluto; debe hacer función de arrastre y se deben aplicar sobre todo antes de las comidas, para que el niño pueda tener en ese momento menor congestión nasal.

Colocarle en posición semi incorporada para facilitarle la respiración, sobre todo durante las noches.

Si se trata de un bebé ofrecer las tomas de manera fraccionada, es decir, menos cantidad pero más veces al día; en el caso de niños más mayores, se recomienda aumentar la ingesta de líquidos.

La miel puede producir un alivio parcial de la tos: se trata de un remedio natural que puede ser empleado, pero solo en mayores de un año; por debajo de dicha edad no se recomienda debido al riesgo de botulismo.

"Vivimos en una sociedad con un evidente exceso de medicalización y una tolerancia muy baja a la sintomatología banal, que muchas veces no es otra cosa que nuestro propio cuerpo intentando defenderse de un microorganismo. Es como si un pueblo levantara murallas para protegerse frente a una invasión y, al mismo tiempo, sus propios ciudadanos buscarán de forma infatigable la manera de derribar dichas murallas porque le impiden la correcta visualización del paisaje. No tiene ningún sentido", advierte este pediatra.

Por suerte, la mayoría de las enfermedades se curan, pero no todas necesitan un tratamiento, al tiempo que remarca que "no todo síntoma debe ser tratado". Es por eso por lo que el doctor Piñeiro se lamenta por ejemplo de que en nuestro día a día un lactante de 6 meses puede estar tomando hasta seis medicamentos para aliviar su catarro. "Esto es algo que nos debe preocupar, tanto a los profesionales sanitarios como a los padres, porque es evidente que algo no estamos haciendo bien", agrega.

En la consulta, a veces trato de cambiar el punto de vista de los padres tras mostrarles el decálogo de la tos: "En lugar de sufrir, disfruten de la tos. Gracias a ese molesto síntoma es muy probable que el catarro de su hijo no se complique".

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