La ciudad de Talavera de la Reina despide a uno de sus artistas más queridos. El dibujante Ángel Castellanos, reconocido por su trabajo a plumilla y por haber retratado numerosos rincones y monumentos de la ciudad, ha fallecido dejando un profundo pesar en el ámbito cultural y social talaverano.
El funeral y entierro se celebrarán este lunes, 9 de marzo, a las 12:00 horas.
Castellanos, muy vinculado a la vida cultural de la ciudad, fue especialmente conocido por sus colecciones de dibujos a plumilla, entre ellas una destacada serie dedicada a Talavera de la Reina, en la que plasmó con gran detalle el patrimonio monumental y los espacios más emblemáticos del municipio. Su obra, apreciada por vecinos y amantes del arte local, contribuyó a divulgar y poner en valor la identidad histórica y artística de la ciudad.
Además de su faceta artística, Castellanos mantuvo una intensa implicación con el tejido asociativo talaverano y fue una figura muy cercana para numerosas entidades culturales y sociales.
Era también amigo de esta casa, donde siempre fue recibido con afecto y admiración por su trabajo y su compromiso con la ciudad. Quienes le conocieron destacan su cercanía, su pasión por el dibujo y su constante defensa del patrimonio talaverano.
Desde La Voz de Tajo queremos trasladar nuestras más sinceras condolencias a su familia, amigos y a todos quienes compartieron con él su amor por el arte y por Talavera, una ciudad que hoy lamenta la pérdida de uno de sus grandes divulgadores gráficos.
José María Gómez Gómez, catedrático de Lengua Española y Literatura y Profesor Tutor de la UNED, le ha dedicado unas palabras:
Talavera queda huérfana de su más grande dibujante a plumilla. Ha muerto Ángel Castellanos y queda huérfana también la asociación de los Amigos de la Capa en Talavera, de la que fue fundador y presidente durante veinticinco años. Había nacido en Béjar, pero muy pronto se estableció en nuestra ciudad.
Fue un excelente futbolista en el Club de Fútbol Talavera. Fue profesionalmente delineante y trabajó en el ayuntamiento. Pero fundamentalmente era un artista, un gran dibujante y buen acuarelista. Nos ha dejado varias colecciones de plumillas, que siguen marcando un hito imborrable en Talavera.
Él dibujó y promocionó los monumentos y rincones más entrañables de Talavera en cinco cuadernos de plumillas, que suman más de un centenar. Realizó dos cuadernillos de plumillas sobre monumentos de Toledo y uno sobre el pueblo en que nació, Béjar.
En sus dos cuadernos de plumilla de los escudos que existen en Talavera, la mayoría pertenecientes a los Arzobispos de Toledo en calidad de señores de Talavera, se revela no solo el excelente artista del dibujo que era, sino su capacidad de investigación en el campo de la heráldica. En fin, no ha dejado en estos días finales del invierno de 2026. Dios le abra las puertas de la Gloria. En Talavera queda imborrable y perenne su recuerdo.