La Caprichosa registró este sábado un lleno absoluto y colgó el cartel de “No hay billetes” en una de las citas más destacadas de las Ferias de San Isidro.
La elevada afluencia de aficionados provocó incluso un ligero retraso en el inicio del paseíllo debido a la acumulación de público en los accesos.
La corrida contó con toros de Alcurrucén, de juego variado, para una terna formada por Alejandro Talavante, Andrés Roca Rey y Tomás Rufo.
Tras el paseíllo sonaron los acordes del Himno Nacional y posteriormente se guardó un minuto de silencio en recuerdo de Joselito ‘El Gallo’, fallecido hace 106 años en esta plaza. Además, el banderillero Javier Ambel se desmonteró tras parear al primero de la tarde.
Alejandro Talavante firmó una ovación en su primer turno y logró dos orejas en el cuarto de la tarde, resultado que le permitió salir a hombros por la Puerta Grande.
Andrés Roca Rey sumó una oreja en cada uno de sus toros y logró acompañar a Talavante en la salida a hombros tras una tarde marcada por la entrega y la firmeza. El peruano dejó además una de las imágenes de la tarde al entregar su capote a un niño del público antes de abandonar la plaza, un gesto que fue recibido con aplausos por parte de los aficionados.
El talaverano Tomás Rufo cerró el festejo con una actuación premiada con una oreja en cada uno de sus toros, completando así una tarde de triunfo y saliendo también por la Puerta Grande ante su público.
La salida a hombros de los tres matadores y una plaza completamente entregada dejaron una de esas tardes que permanecerán en el recuerdo de La Caprichosa.






