El Gobierno de Castilla-La Mancha ha reconocido que existe “un pico” de presión asistencial en el Servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Toledo, una situación que ha relacionado con la reducción de médicos disponibles debido a la huelga en el ámbito sanitario.
La portavoz del Ejecutivo autonómico, Esther Padilla, se ha pronunciado en rueda de prensa tras las críticas trasladadas por profesionales del Servicio de Urgencias del centro hospitalario, quienes han advertido de un “aumento progresivo y constante de la presión asistencial”, con un incremento de la frecuentación que, según señalan, ha superado la capacidad estructural y humana del servicio.
Padilla ha explicado que la convocatoria de huelga implica que “hay menos médicos para atender” y también menos profesionales disponibles para gestionar las altas hospitalarias. “Hay personas que no pueden salir del hospital cuando están hospitalizadas porque no hay médicos suficientes para poder ir dando altas”, ha señalado.
La portavoz regional ha añadido que algunos facultativos que ejercen su derecho a la huelga dejan de realizar determinadas tareas asistenciales, entre ellas la atención de pacientes en Urgencias o la valoración de personas ingresadas para su posible alta.
Desde el Gobierno autonómico han defendido que la situación responde al impacto de la huelga sobre la capacidad de respuesta del sistema sanitario, mientras que los profesionales de Urgencias alertan de una sobrecarga que está afectando al funcionamiento habitual del servicio.