El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha reclamado este sábado al presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, que, si finalmente decide adelantar las elecciones generales, lo haga pensando en la "infantería" del partido y no en las exigencias de sus socios parlamentarios, como Junts y el PNV.
Durante su intervención en el Comité Federal del PSOE, García-Page defendió que los alcaldes socialistas necesitan tiempo para que los ciudadanos valoren su gestión municipal y advirtió de que el "ruido" y la "tensión" de la política nacional pueden acabar eclipsando su trabajo.
El dirigente castellanomanchego, una de las voces más críticas dentro del PSOE y el único presidente autonómico que ha defendido públicamente un adelanto electoral, reiteró la necesidad de devolver la palabra a los ciudadanos ante la falta de una mayoría parlamentaria estable que permita al Ejecutivo completar la legislatura y por las investigaciones judiciales relacionadas con presuntos casos de corrupción que afectan al Gobierno y al partido.
"EL PEOR MOMENTO" DEL PSOE
García-Page sostuvo que la situación interna del PSOE es ahora "peor" que hace un año, cuando estalló el caso que afectó a los exsecretarios de Organización José Luis Ábalos y Santos Cerdán. En este contexto, aseguró que Sánchez debería haber optado entonces por someterse a una cuestión de confianza o convocar elecciones anticipadas, al considerar que habría supuesto "un mensaje contundente" para la ciudadanía.
El presidente de Castilla-La Mancha insistió en que el PSOE atraviesa "el peor momento" de su historia reciente y defendió que la organización debe plantearse "las mismas preguntas que se hacen los ciudadanos" sobre la situación que vive el partido.
MÁS MEDIDAS CONTRA LA CORRUPCIÓN
Durante su intervención, García-Page subrayó que los responsables de los casos de corrupción son quienes los cometen, aunque advirtió de que el PSOE también debe asumir su responsabilidad política y reforzar los mecanismos para evitar que la ciudadanía identifique al conjunto del partido con esas actuaciones.
En este sentido, reclamó "más cortafuegos" frente a la corrupción e insistió en la conveniencia de presentar una querella contra la exmilitante socialista Leire Díez, a quien se atribuyen supuestas maniobras para frenar investigaciones judiciales que afectan al PSOE.
CRÍTICAS POR LA FALTA DE AUTOCRÍTICA ELECTORAL
El dirigente socialista también reprochó a Pedro Sánchez que en su intervención ante el Comité Federal no dedicara "ni una sola palabra" a analizar los resultados obtenidos por el PSOE en las últimas elecciones autonómicas celebradas en Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía.
A su juicio, la dirección federal del partido y la política desarrollada por el Gobierno tienen "alguna responsabilidad" en esos resultados, al afectar a millones de votantes, por lo que consideró necesaria una reflexión interna sobre el rumbo del PSOE.