El helicóptero sanitario con base en Toledo ya está preparado para realizar transfusiones sanguíneas en el lugar de la emergencia antes del traslado al hospital.
Su incorporación, junto a la del dispositivo con base en Albacete, completa la implantación de este sistema en los cuatro helicópteros del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), un avance que permitirá ofrecer este tratamiento a pacientes con hemorragias graves en cualquier punto de la región.
El consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, ha visitado este martes la base del helicóptero Gigante 4, ubicada en Toledo, donde ha destacado que la ampliación del programa garantiza una respuesta homogénea en todo el territorio y acerca la medicina crítica al lugar donde se produce la emergencia, reduciendo el tiempo de actuación en situaciones en las que cada minuto resulta determinante para la supervivencia.
Con la incorporación de las bases de Toledo y Albacete, el Gobierno regional culmina un proyecto iniciado en 2014 con el helicóptero de Ciudad Real y ampliado posteriormente al de Cuenca.
De este modo, los cuatro helicópteros sanitarios del SESCAM disponen ya de capacidad para administrar sangre antes de la llegada al hospital, además de actuar como apoyo para otras unidades de emergencias cuando la situación lo requiere.
Castilla-La Mancha fue la primera comunidad autónoma en implantar un programa de transfusión sanguínea prehospitalaria mediante helicópteros sanitarios y continúa siendo la única que mantiene este servicio operativo las 24 horas del día. Desde su puesta en marcha se han realizado 134 transfusiones extrahospitalarias, la mayor actividad registrada por un sistema regional de emergencias en España.
La evidencia científica señala que retrasar el inicio de una transfusión masiva incrementa significativamente el riesgo de mortalidad en pacientes con hemorragias graves derivadas de accidentes de tráfico, traumatismos, roturas de aneurisma o hemorragias digestivas, por lo que disponer de este tratamiento desde el primer momento mejora las posibilidades de supervivencia.
Tras completar el despliegue en la flota aérea, el Ejecutivo autonómico iniciará en septiembre una nueva fase del programa para extender progresivamente esta capacidad a las unidades móviles terrestres de emergencias.
El objetivo inicial es incorporar el sistema a cinco UVI móviles, una por cada provincia, comenzando por la de Guadalajara, lo que convertirá a Castilla-La Mancha en la primera comunidad autónoma en ofrecer también transfusiones sanguíneas prehospitalarias desde este tipo de recursos.