Castilla-La Mancha cerró el año 2025 con 2.010.324 tarjetas sanitarias activas, la cifra más alta desde la creación del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) en 2002.
El dato fue dado a conocer por la consejera Portavoz del Gobierno regional, Esther Padilla, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, en la que destacó que “nunca antes la sanidad pública de la región había dado cobertura a tantas personas”.
Padilla ha atribuido este récord a la “decisión política” del presidente regional, Emiliano García-Page, de situar la sanidad pública “en el centro de la acción de gobierno” desde el inicio de su mandato.
Según ha señalado, el actual Ejecutivo regional asumió esta prioridad tras una etapa anterior en la que, a su juicio, el sistema sanitario se encontraba “muy deteriorado como consecuencia de determinadas decisiones políticas”. Diez años después, ha añadido, “los datos confirman que aquel compromiso se ha mantenido y se ha cumplido”.
La portavoz ha subrayado que el aumento de la cobertura sanitaria es el resultado de una inversión sostenida en el sistema público de salud, especialmente en infraestructuras. En Atención Primaria, ha recordado, solo en la última semana se han inaugurado dos nuevos centros: el consultorio local de La Guardia, en la provincia de Toledo, y el centro de salud de Alcoba de los Montes, en Ciudad Real. A estas actuaciones se suman otras 50 infraestructuras sanitarias que se encuentran actualmente en distintas fases de ejecución en la región.
En el ámbito hospitalario, Padilla ha señalado que hospitales como el Universitario de Toledo, el Universitario de Guadalajara y el Universitario de Cuenca ya están plenamente operativos, mientras continúan las obras del nuevo hospital de Puertollano y de la segunda fase del Hospital de Albacete, cuya finalización está prevista a lo largo de 2026.
Otro de los factores que, según la consejera, ha contribuido a superar la barrera de los dos millones de tarjetas sanitarias es la atención a las urgencias, tanto hospitalarias como en el ámbito rural. En este sentido, ha afirmado que Castilla-La Mancha dispone de servicios de urgencias “dotados de alta tecnología y, sobre todo, de los recursos humanos necesarios”.
Los datos reflejan además un crecimiento sostenido en el último año. Entre el 31 de diciembre de 2024 y el 31 de diciembre de 2025, el número de tarjetas sanitarias aumentó en 19.602. Padilla ha indicado que esta evolución responde tanto al crecimiento poblacional registrado en la región como a la “confianza de la ciudadanía” en el sistema público de salud. En comparación con 2015, Castilla-La Mancha cuenta actualmente con casi 66.000 tarjetas sanitarias más.
La portavoz ha señalado que el Gobierno regional “se felicita por estos datos”, aunque ha insistido en que el reto es “seguir atendiendo a cada vez más personas con una sanidad de calidad”. En este contexto, ha defendido que el Ejecutivo autonómico tiene “muy claro” su modelo de atención a la ciudadanía, basado en el refuerzo de la sanidad pública.
Finalmente, Padilla ha recordado que Castilla-La Mancha es una de las comunidades autónomas en las que la sanidad pública tiene mayor peso y ha reclamado “una financiación justa que permita seguir manteniendo servicios como la sanidad pública en nuestra región”, que, según ha afirmado, “hoy es modelo y ejemplo en el conjunto de España”.