La calle Entrada Barrionuevo vuelve a oler a vino y conversación. Tras un tiempo con la persiana bajada, el local que durante años ocupó Casa Kiko ha reabierto sus puertas con nueva identidad: Tasca Andaluza La Lola. A pocos pasos de la céntrica calle San Francisco, el establecimiento recupera el pulso de taberna de siempre en pleno corazón de Talavera.
Al frente está José, que ha asumido el reto de dar continuidad a un espacio muy ligado al barrio. Con cercanía, desparpajo y un trato directo que invita a quedarse, ha apostado por mantener la esencia clásica: barra viva, producto visible y ambiente familiar. La Lola cierra domingos y lunes, pero el resto de la semana ya empieza a consolidarse como punto de encuentro.
La propuesta gastronómica gira en torno al buen producto. Destacan las conservas y salazones, con boquerones en vinagre y laterío de calidad que están conquistando a los primeros clientes. No faltan ahumados como el bacalao o el atún rojo, ni embutido ibérico seleccionado con mimo para acompañar cada consumición.
El vino ocupa también un lugar protagonista en la barra, servido como manda la tradición, para disfrutar sin prisas. La apuesta es clara: calidad sin artificios, sabor auténtico y precios pensados para el día a día. Una fórmula que conecta con quienes buscan la taberna de toda la vida.
La reapertura de La Lola no es solo la vuelta de un negocio, sino la recuperación de un rincón con historia. Barrionuevo gana luz, movimiento y conversación. Y Talavera suma un nuevo espacio donde el producto, el trato cercano y el ambiente clásico vuelven a ser los verdaderos protagonistas.
