Cerca de 900 espectadores disfrutaron ayer en Toledo del concierto “Siente Castilla-La Mancha, los cinco sentidos de la Semana Santa”, interpretado por la Orquesta Sinfónica de Castilla-La Mancha y dedicado a la tradición semanasantera. Así lo señaló el consejero de Educación, Cultura y Deportes, Amador Pastor, antes de dicho concierto, celebrado en el Palacio de Congresos de ‘El Greco’.
El acto estuvo presidido por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page y en él también estuvieron presentes la directora de CMM, Carmen Amores; el compositor y creador de ‘Siente Castilla-La Mancha’, Manuel Marvizón; el director de la Orquesta, Alexandre Da Costa; y la viceconsejera de Cultura y Deportes, Carmen Teresa Olmedo, entre otras autoridades.
El consejero de Educación, Cultura y Deportes señaló que el repertorio, dirigido por el maestro Alexandre Da Costa, recorría distintas formas de la música de Semana Santa con el sinfonismo como eje conductor y una disposición sonora envolvente, en la que músicos y voces surgirían desde distintos puntos del espacio.
La interpretación de este concierto estuvo a cargo de la Orquesta Sinfónica de Castilla-La Mancha, dirigida por el maestro Alexandre Da Costa, junto a la Agrupación Musical Santo Tomás de Villanueva y destacadas voces como Ricardo Fernández del Moral, María Rubí, Joana Jiménez y la saetera María Ángeles Cruzado.
El espectáculo reunió también la esencia de nuestras tradiciones con la Coral del Conservatorio de Cuenca, los Tambores de las Turbas y representaciones de las Tamboradas de Hellín, Tobarra y Agramón.
La narración corrió a cargo de Pedro Piqueras, mientras que un montaje audiovisual inmersivo, con proyecciones, iluminación y ambientación olfativa, convertió el teatro en un espacio multisensorial. Los arreglos fueron realizados por compositores de primer nivel, en una producción de Pasarela S.L. dirigida por Solange Teitelbaum.
“A través de la unión de orquesta sinfónica, bandas, voces y percusiones tradicionales, se construye un lenguaje común capaz de emocionar a públicos muy distintos y de acercar nuestro patrimonio a nuevas generaciones”, señaló Amador Pastor. “La combinación de música, imagen y puesta en escena convierte la experiencia en un acto cultural colectivo, donde la tradición no se limita a conservarse, sino que se interpreta, se actualiza y se proyecta hacia el futuro”, añadió.






