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ENTREVISTA

Candela Arestegui y el desafío de interpretar a Milena en 'Salvador': “Ha sido un aprendizaje que me ha cambiado como persona”

Candela Arestegui interpretando a Milena en 'Salvador'
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Candela Arestegui interpretando a Milena en 'Salvador'

La actriz con raíces talaveranas se sincera sobre el reto físico y emocional de protagonizar la serie de Netflix

martes 03 de marzo de 2026, 20:26h

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Dulce, alegre y cercana. Así se mostró Candela Arestegui durante su entrevista con La Voz del Tajo, en la que repasó el fenómeno de Salvador, la ficción de Netflix que ha supuesto un punto de inflexión en su carrera. En la serie, Arestegui interpreta a Milena, un personaje intenso, duro y radicalmente opuesto a su forma de ser, que le ha obligado a enfrentarse a uno de los mayores retos profesionales de su trayectoria.

La actriz aún recuerda con emoción el momento en que recibió la noticia de que formaría parte del proyecto. “Estaba en el coche, volviendo de viaje, y empecé a llorar muchísimo”, confiesa. “No pensé nada, empecé a gritar y a llorar. Todas las emociones juntas”. No sería un papel más. Milena implicaba un cambio físico radical —raparse la cabeza— y suponía el primer personaje verdaderamente protagonista en su carrera. “Sabía que iba a ser una serie potente”, explica.

UN RODAJE QUE LA TRANSFORMÓ

Aunque Arestegui llevaba años trabajando como actriz, hasta entonces había interpretado papeles pequeños y, en muchos casos, similares a ella misma. Milena, sin embargo, lo cambió todo.

“El rodaje ha sido un aprendizaje que siento que me ha cambiado como persona”, asegura. El primer gran paso fue el cambio de imagen. “Yo tenía el pelo muy largo y al final el pelo en las mujeres es algo muy ligado a la seguridad. Tuve que rehacer un poco mi personalidad para poder llevar ese look durante cinco meses”.

Pero la transformación fue mucho más allá de lo físico. Trabajar bajo la dirección de Daniel Calparsoro, uno de los grandes nombres del cine de acción en España, supuso un desafío constante. “Te propone secuencias que crees que no vas a ser capaz de hacer y de repente las haces. Ha sido un rodaje que no se me va a olvidar nunca”, afirma.

La intensidad de la serie se vivía multiplicada por diez en el set. Cinco meses compartiendo jornadas maratonianas con un equipo enorme que, según relata, la cuidó y acompañó en cada paso. “Se crea una familia y luego tienes que despedirte de ella. Están todas las emociones a flor de piel”.

EL INICIO MÁS DIFÍCIL: RODAR LA MUERTE DE MILENA

Si hay un recuerdo especialmente marcado en su memoria, son los dos primeros días de rodaje. En ellos grabaron la muerte de su personaje en el hospital, una de las secuencias más duras de la serie.

Además, compartía escena con Luis Tosar, con quien apenas había coincidido antes en ensayos. “Nuestros dos primeros días fueron esa secuencia, la más complicada, sobre todo para Luis”, relata.

Tras aquella jornada, llegó a casa y rompió a llorar al contar lo vivido. “Pensé: esto lo he vivido yo y lo voy a guardar en mi cabeza para siempre. Sentí que Luis y yo nos conectamos de corazón a corazón al empezar por algo tan complicado. Fue increíble”.

UN CASTING CONTRA TODO PRONÓSTICO

El papel de Milena no fue sencillo de conseguir. De hecho, la directora de casting, que conocía a Candela desde hacía años, rechazó inicialmente su candidatura. “Dijo: ‘No, Candela no da para este personaje’. Porque yo soy bastante dulce y alegre, todo lo contrario a Milena”.

Lejos de rendirse, insistió. “Le dije a mi representante que insistiera hasta que se enfadara. Precisamente porque no tenía nada que ver conmigo, necesitaba hacer ese casting”. Finalmente, lo consiguió. Y el personaje fue suyo.

UN ANTES Y UN DESPUÉS

Aunque prefiere no generar expectativas, reconoce que Salvador ha marcado un antes y un después. Este mismo año ha vuelto a trabajar con el mismo director y la misma productora en otro proyecto, aún por anunciar.

De momento, prefiere quedarse con el cariño del público. “Estoy disfrutando de la cantidad de mensajes que me están llegando y de que la gente esté valorando mi trabajo”.

Tras la intensidad de Milena, no descarta cambiar de registro. “Siempre decía que quería hacer acción, hacer de mala… y lo he hecho. Ahora me apetece cualquier cosa, incluso una comedia romántica, que me encanta como espectadora”. Aunque reconoce que la adrenalina de la acción le fascina: trabajar con especialistas, ensayar coreografías y enfrentarse a escenas físicas ha sido una experiencia que guardará “para siempre”.

RAÍCES TALAVERANAS

Arestegui no olvida sus vínculos con Talavera de la Reina. Su padre, el actor Jesús Cisneros, es natural de la ciudad, y ella pasó allí muchos momentos de su infancia.

“De pequeña iba mucho. Para mí significa la ciudad que ama tanto mi padre, la familia que tengo allí. Me recuerda a momentos muy felices con mis primos”. Aunque reconoce que hace años que no vuelve, guarda un recuerdo entrañable de sus raíces talaveranas.

UN CONSEJO DESDE LA HUMILDAD

Pese al éxito, Candela Arestegui habla desde la prudencia. “No sé si puedo dar consejos todavía”, admite. Aun así, lanza un mensaje claro a quienes sueñan con dedicarse a la interpretación: “Que se formen mucho, mucho, mucho. Cuando llegas a un set, estás tú contigo mismo y tienes que estar seguro”.

También subraya la importancia de la paciencia. “Yo la he trabajado a fuerza de golpes. Que cuando llegue una oportunidad la disfruten como si fuera la única y que no tengan expectativas. Disfrutar de lo que salga y de lo que no salga, no lamentarse”.

Dulce y luminosa en las distancias cortas, pero capaz de encarnar la oscuridad más cruda en pantalla, Candela Arestegui ha demostrado con Milena que los límites, a veces, solo están para superarse.

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