El socialista Carlos Martínez afronta por primera vez la carrera por la Presidencia de la Junta de Castilla y León tras casi dos décadas de hegemonía del Partido Popular en la comunidad. Martínez, que ha sido alcalde de Soria durante 19 años, ha situado el debate sobre la financiación autonómica y la ordenación del territorio en el centro de su propuesta política.
En una entrevista con El Mundo, el candidato del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) ha defendido que las comunidades deben acudir a la negociación del nuevo modelo de financiación con propuestas concretas y no con una “lista de agravios”.
“Cuando se abre la negociación sobre el modelo de financiación tienes que ir con tus argumentos, no mirando de reojo lo que le van a dar al de al lado”, señaló. A su juicio, el debate territorial no puede convertirse en una competencia entre autonomías: “En esa posición absolutamente cainita de ‘yo ciego y tú tuerto’ no nos podemos sentir representados”.
Martínez ha sostenido que el modelo planteado tiene elementos positivos para comunidades con características como las de Castilla y León, especialmente porque contempla factores como el envejecimiento de la población y la dispersión territorial. Sin embargo, criticó que los criterios de ponderación no sean suficientes, lo que a su juicio provoca que el resultado final sea “injusto e insuficiente”.
Frente a la postura del PP, al que acusó de centrarse en amenazas de recursos judiciales si otras comunidades reciben más financiación, el dirigente socialista defendió que cada territorio debe acudir a la negociación con un plan claro sobre qué políticas quiere desarrollar y cuánto costarán.
“Primero tienes que decir qué quieres hacer, dónde y cuánto te va a costar. Y luego defender esa realidad para asegurar los derechos constitucionales de las personas, independientemente de dónde residan”, afirmó.
CASTILLA-LA MANCHA COMO REFERENCIA
En materia de políticas territoriales, Martínez puso como ejemplo algunas iniciativas impulsadas en Castilla-La Mancha. Según explicó, su proyecto para Castilla y León plantea un modelo de ordenación del territorio que priorice los servicios públicos en zonas rurales y comarcas afectadas por la despoblación.
Entre las medidas citadas destacó la creación de una red de escuelas infantiles de 0 a 3 años similar a la impulsada en Castilla-La Mancha, comenzando por las zonas rurales antes que por las capitales.
“Hay que empezar por las comarcas para garantizar derechos y no seguir abriendo la brecha de desigualdad”, sostuvo.
El candidato socialista vinculó este enfoque a otras políticas como la sanidad, las residencias de mayores, los parques de bomberos, la vivienda o el transporte público, ámbitos que considera claves para combatir la despoblación.
Con tres prioridades marcadas —presupuesto, ley de ordenación del territorio y lucha contra la despoblación—, Martínez plantea un modelo que, según afirmó, se sitúa “en las antípodas” del defendido por el PP para el futuro de Castilla y León.