El alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, ha visitado esta mañana las obras de modernización y mejora de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) del Polígono de Santa María de Benquerencia, en Toledo, acompañado por Jesús Martínez Molina, director de la delegación regional de Aqualia, y los concejales de Medio Ambiente, Río Tajo y Deportes, Rubén Lozano; y la de Obras y Servicios, Loreto Molina. Durante la visita, el alcalde ha destacado el “esfuerzo conjunto para transformar una infraestructura clave para la salud ambiental de la ciudad”.
El proyecto forma parte de un plan de inversión que alcanza los 5 millones de euros —4 millones de inversión directa y 1 millón indirecta—. De esta cantidad, 3 millones se destinan específicamente a la depuradora de Benquerencia, con un plazo de ejecución de doce meses. Según ha señalado Velázquez, “se va a tratar de una depuradora nueva, no va a tener nada que ver con lo que había antes”.
Hasta la fecha, ya se han ejecutado 20 actuaciones por valor de 700.000 euros y se encuentran en marcha otras 30 intervenciones por un importe cercano a los 2 millones de euros, según ha explicado Martínez Molina.
El alcalde ha recordado que esta planta fue protagonista de episodios de contaminación en el pasado, acumulando entre 2021 y marzo de 2025 un total de 11 sanciones impuestas por la Confederación Hidrográfica del Tajo, con un coste de casi 160.000 euros para las arcas municipales. “Gracias a estas inversiones podemos garantizar que la situación va a ser radicalmente distinta y que vamos a acabar de manera definitiva con el punto de vertido más contaminante que tenía Toledo”, ha afirmado.
Esta intervención se enmarca en el Plan de Vertidos Cero impulsado por la Concejalía del Río Tajo, que ya ha logrado eliminar 11 puntos contaminantes del visor de la Cátedra del Tajo, además de otros tres detectados por los técnicos municipales.
Asimismo, Velázquez ha subrayado que este ejercicio de responsabilidad permite al Ayuntamiento “exigir con autoridad” al resto de administraciones: a la Comunidad de Madrid una mejor depuración de sus aguas en la parte alta del río; y a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha la puesta en marcha efectiva de su plan de depuración en municipios de la provincia que aún no depuran sus aguas. También ha pedido a la Confederación Hidrográfica del Tajo que amplíe su labor más allá de la sanción y participe activamente en la limpieza y mantenimiento de cauces y arroyos de su competencia.
El alcalde ha concluido agradeciendo el compromiso de Aqualia y la labor de los técnicos municipales, defendiendo el cambio de estrategia del actual equipo de Gobierno: “Ahora eliminamos los vertidos de nuestro propio término municipal y trabajamos con responsabilidad para lograr un río más saludable en esta legislatura”.