Hace mucho tiempo que la tauromaquia andaba buscando un torero que conectara con las nuevas generaciones y les atrajera a la plaza. Muy alejado de prejuicios, Andrés Roca Rey se convirtió en esa persona a través de sus triunfos en el ruedo.
Hablamos de un auténtico fenómeno social que no se recordaba en la tauromaquia desde la irrupción de Juli y que a muchos ha evocado la revolución que supuso Manuel Benítez.
El torero peruano ha conseguido que los jóvenes vuelvan a la plaza y luzcan con orgullo su afición, pero también sus creencias e ideologías, porque les ha desinhibido y empujado hacia una defensa libre de las ideas.
Roca ha logrado convertirse en un referente para la sociedad sobre la base de triunfar en los ruedos y no por su presencia en la prensa rosa, a la que ha saltado sobre la base principal del toro.
Tras unos días de enorme expectación y miedo, ayer Talavera recibió la gran noticia de su reaparición.
Las taquillas se han abierto hoy ya en la plaza y Talavera ha vuelto a ilusionarse pensando en ver a un auténtico fenómeno que traslada la tauromaquia a todos los sectores de la sociedad.