Toledo ha vivido hoy la inauguración oficial del nuevo campo de fútbol de Carlos III, una instalación deportiva que el alcalde de la ciudad, Carlos Velázquez, ha definido como “un sueño compartido por todos los toledanos” y como ejemplo de “la buena política al servicio de los ciudadanos”.
El acto ha contado con una amplia representación institucional y social, entre ellos el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page; el rector de la Universidad regional, José Julián Garde; la presidenta de la Diputación de Toledo, Concepción Cedillo; y Leonor Gallardo, presidenta del Grupo IGOID y representante del proyecto europeo Life T4C. A ellos se han sumado autoridades civiles y militares, así como numerosos representantes vecinales y del ámbito deportivo de la ciudad.
Durante su intervención, Velázquez ha subrayado el fuerte componente emocional de esta infraestructura, recordando que su construcción responde a una reivindicación histórica desde el derribo del antiguo campo de fútbol de Carlos III en 2006. “Muchos habíamos soñado no solo con volver a jugar aquí, sino con que las futuras generaciones pudieran disfrutar de este espacio”, ha señalado el alcalde, quien también ha recordado el “vacío físico y emocional” que dejó su desaparición.
UN PROYECTO MARCADO POR LA COOPERACIÓN INSTITUCIONAL
El regidor toledano ha puesto en valor la colaboración entre administraciones como pieza clave para la materialización del proyecto. En este sentido, ha defendido la “política útil” y el consenso institucional como herramientas esenciales, advirtiendo que sin diálogo “hubieran podido pasar otros veinte años más”.
El alcalde ha recordado el protocolo de actuación firmado el 5 de noviembre de 2024 entre la Universidad de Castilla-La Mancha, la Junta de Comunidades y el Ayuntamiento de Toledo, que permitió avanzar hacia la adjudicación de las obras en julio de 2025 y la colocación de la primera piedra ese mismo mes. A pesar de las dudas iniciales, ha destacado que la “voluntad determinada de todas las instituciones” ha hecho posible transformar una reivindicación histórica en una realidad.
UNA INSTALACIÓN DEPORTIVA DE REFERENCIA
El nuevo campo de Carlos III cuenta con certificación FIFA y aspira a convertirse en “el campo más sostenible del mundo”, según ha señalado el consistorio. La instalación incorpora sistemas avanzados de iluminación y riego, vestuarios en fase final de ejecución y una capacidad aproximada de 900 plazas sentadas distribuidas en diferentes módulos de grada.
Este equipamiento constituye además la primera fase de un proyecto más amplio en la zona de Vega Baja, orientado a la creación de una gran área deportiva en colaboración con la Universidad regional. El objetivo es consolidar este entorno como un espacio de encuentro, convivencia y actividad deportiva, reforzando la conexión entre el campus universitario y barrios como Santa Teresa.
UN HOMENAJE A LA MEMORIA COLECTIVA
Uno de los momentos más emotivos de la jornada ha sido el saque de honor realizado por Pedro García Asenjo, de 101 años, antiguo trabajador de la Fábrica de Armas y vínculo directo con la historia del antiguo estadio, ya que su padre participó en su construcción original. Fábrica de Armas de Toledo
El alcalde ha destacado el simbolismo de este gesto como representación de la memoria colectiva de la ciudad y del vínculo intergeneracional con este espacio deportivo. Asimismo, ha insistido en que la inauguración ha querido ser “un acto muy de Toledo”, centrado en los vecinos, clubes, escuelas deportivas y aficionados que han mantenido vivo el recuerdo del antiguo campo durante años.
“Desde hoy Toledo cuenta con un nuevo campo que era necesario y con una instalación verdaderamente excepcional, puesta al servicio del futuro de la ciudad”, ha concluido el alcalde.


