El Gobierno de Castilla-La Mancha, a través de la Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha y el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), ha puesto en marcha el proceso participativo para la elaboración de la nueva Estrategia de Seguridad del Paciente Horizonte 2030, un documento que marcará las líneas de actuación para avanzar hacia una atención sanitaria más segura, de mayor calidad y centrada en las personas.
El proceso permanecerá abierto hasta el 19 de junio y permitirá la participación de ciudadanos, pacientes, profesionales sanitarios, entidades y asociaciones, que podrán trasladar sus propuestas y prioridades. Las aportaciones se canalizarán a través del Portal de Participación de Castilla-La Mancha.
La seguridad del paciente es uno de los pilares fundamentales de la calidad asistencial y un elemento clave para garantizar una atención eficaz, segura y basada en la confianza ciudadana. En este ámbito, Castilla-La Mancha desarrolla actuaciones específicas desde 2005, en línea con las estrategias impulsadas por el Ministerio de Sanidad y las recomendaciones internacionales.
La futura estrategia dará continuidad al trabajo realizado en el periodo 2019-2023 y se adaptará a los nuevos retos del sistema sanitario. Entre sus principales objetivos figuran el refuerzo de la cultura de seguridad en todos los niveles asistenciales, la mejora en la gestión de riesgos, la prevención de eventos adversos y la promoción de entornos de aprendizaje continuo.
La directora general de Cuidados y Calidad, Montserrat Hernández Luengo, ha subrayado la importancia de incorporar la visión de todos los agentes implicados en el sistema sanitario para diseñar una estrategia útil, realista y alineada con las necesidades actuales.
“Queremos que esta estrategia nazca de la escucha activa y de la participación. La seguridad del paciente es una responsabilidad compartida y las aportaciones de ciudadanos, pacientes, profesionales y entidades nos ayudarán a seguir mejorando la calidad de la atención sanitaria que prestamos”, ha señalado.
El proceso participativo se estructura en varias fases que incluyen la información pública, la recogida de aportaciones, el retorno de resultados y la rendición de cuentas sobre las propuestas finalmente incorporadas.
Con esta iniciativa, el Gobierno regional reafirma su compromiso con la mejora continua del sistema sanitario y con la participación ciudadana como herramienta clave en el diseño de políticas públicas orientadas a la calidad asistencial y la seguridad del paciente.