Castilla-La Mancha ha registrado un total de 764 incendios forestales y de vegetación en lo que va de año, en los que han ardido 1.085 hectáreas de masa forestal y 1.758 hectáreas de vegetación no forestal, principalmente agrícola y zonas urbanas. Solo durante la última semana se han declarado 81 incendios, de los que únicamente siete superaron la hectárea de superficie afectada.
Así lo ha informado este martes la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, donde ha advertido de la necesidad de reforzar las medidas de prevención ante el incremento del número de incendios.
Según ha explicado, las estadísticas reflejan una tendencia al alza respecto a la última década. En concreto, el número de incendios registrados desde principios de año se sitúa un 15% por encima de la media del periodo 2016-2025. Sin embargo, la superficie forestal quemada es un 28% inferior a la media de esos años, mientras que la vegetación no forestal afectada ha aumentado un 30%.
La consejera ha atribuido parte de esta situación a las condiciones meteorológicas adversas, marcadas por las sucesivas olas de calor, el descenso de la humedad y los fuertes vientos, factores que favorecen la propagación del fuego. Aun así, ha destacado la capacidad de respuesta del dispositivo regional de extinción.
"Estamos preparados con equipos suficientes para atender estos incendios, pero las circunstancias climatológicas pueden provocar situaciones muy complicadas cuando se inicia un fuego", ha señalado Gómez.
En este contexto, ha insistido en la importancia de mantener las medidas de seguridad durante las labores agrícolas y forestales, siguiendo en todo momento las recomendaciones del dispositivo Infocam. Asimismo, ha recordado que la prevención es una responsabilidad compartida y ha advertido de que ningún territorio de la Península Ibérica está exento de sufrir un gran incendio forestal.
La responsable de Desarrollo Sostenible ha subrayado también el esfuerzo inversor de la Junta en materia preventiva. Según ha indicado, Castilla-La Mancha destina cada año recursos para actuar sobre 10.000 hectáreas de zonas de alto riesgo, lo que, a su juicio, convierte a la región en la comunidad autónoma que más invierte en prevención por hectárea y por habitante.
Por último, Gómez ha puesto el foco en los incendios que afectan a la interfaz urbano-forestal, recomendando a los propietarios de viviendas próximas al monte mantener cortafuegos perimetrales y otras medidas de autoprotección. Además, ha insistido en que, ante la detección de cualquier columna de humo, se debe avisar de inmediato al 112 para facilitar una respuesta rápida de los servicios de emergencia.