La vuelta a la normalidad comenzó este martes en Nuño Gómez después de varios días marcados por la incertidumbre y la evacuación preventiva provocada por el incendio forestal del Valle del Tiétar. El municipio toledano, uno de los nueve desalojados en la Sierra de San Vicente debido al humo procedente del incendio de Burgohondo (Ávila), ha recuperado la actividad cotidiana tras recibir la autorización para que sus vecinos regresaran a sus viviendas.
Durante esos días de tensión, el alcalde de Nuño Gómez, José Luis Fernández Moreno, ha explicado a La Voz del Tajo cómo se vivió la situación desde el municipio, donde la prioridad fue mantener informada y tranquila a la población mientras se atendían las necesidades de las personas y de los animales.
"Muchos vecinos pensaban que nos evacuaban por el fuego, pero al final comprendieron que el verdadero peligro era el humo tóxico y la calidad del aire", señala el regidor, quien destaca que la comunicación constante fue una de las claves para gestionar la emergencia. El Ayuntamiento informó de manera continua a través del bando móvil, llamadas telefónicas y grupos de WhatsApp, con el objetivo de evitar la desinformación y transmitir tranquilidad.
La solidaridad entre los vecinos también fue protagonista durante la evacuación. Fernández Moreno explica que todos estuvieron pendientes unos de otros, asegurándose de que nadie quedara atrás cuando llegaba el momento de abandonar el municipio. "Todo el mundo se ha solidarizado con los demás", resume.
Otra de las grandes preocupaciones fueron los animales domésticos y las explotaciones ganaderas. Durante los dos días de desalojo, vecinos y responsables municipales subieron de forma periódica hasta las fincas para garantizar que los animales dispusieran de agua y alimento, una labor que permitió mantenerlos atendidos mientras el acceso al pueblo permanecía restringido.
El alcalde también recuerda algunos episodios que reflejan el esfuerzo realizado durante la emergencia. Entre ellos, el traslado de un vecino de avanzada edad hasta una residencia de Pantoja durante la evacuación. Una vez autorizada la vuelta al municipio, fue el propio Fernández Moreno quien se desplazó con su vehículo particular para recogerlo y devolverlo a su hogar.
Además, durante las noches se organizaron rondas de vigilancia por el municipio para comprobar que todo permanecía en orden. "No hubo ningún problema", destaca el alcalde, satisfecho por el comportamiento ejemplar de los vecinos durante toda la emergencia.
Desde este martes, Nuño Gómez, junto a Buenaventura, Navamorcuende, El Real de San Vicente, Hinojosa de San Vicente, Castillo de Bayuela, Garciotum, Pelahustán y Almendral de la Cañada, ha podido recuperar la normalidad tras varios días de evacuación.