Decenas de miles de personas, entre vecinos y turistas, se han desplazado este miércoles a diferentes puntos de Castilla-La Mancha para contemplar uno de los fenómenos astronómicos más esperados de las últimas décadas: el eclipse solar total. Las provincias de Guadalajara y Cuenca se han convertido en dos de los grandes escenarios de observación al poder disfrutar del fenómeno en su totalidad, una oportunidad que no se repetía desde 1912.
El eclipse comenzaba alrededor de las 19.37 horas y alcanzaba su momento de máxima totalidad a las 20.32 horas, cuando durante algo más de un minuto el día se transformaba en noche y la Luna ocultaba por completo el disco solar.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, presenció el eclipse solar desde el COR (Centro Operativo Regional de Lucha contra Incendios Forestales), en la capital regional.
GUADALAJARA, UNO DE LOS GRANDES EPICENTROS
En Guadalajara se habilitaron 17 puntos oficiales de observación, además de la sede central del seguimiento del eclipse, situada en el Observatorio de Yebes. Hasta allí se desplazaron numerosas autoridades, aunque los vecinos del municipio tampoco quisieron perderse un acontecimiento histórico.
La capital alcarreña también ofreció numerosos lugares privilegiados para seguir el fenómeno, como la avenida de Aguas Vivas, donde tuvo lugar la convocatoria oficial, o el Parque Fuente de la Niña. En este último punto, una vecina destacaba la oportunidad de poder vivir el eclipse junto a su familia: "Muchísima suerte poderlo vivir aquí cerca de casa".
Su madre reconocía que había sido "un momento bonito estar en familia y poder compartirlo" y calificaba la experiencia de "espectacular".
La jornada también reunió a numerosos profesionales de la fotografía y la imagen, preparados para inmortalizar un fenómeno irrepetible. "Quería hacer algo un poco icónico", explicaba Borja, fotógrafo profesional, mientras preparaba su equipo para captar el momento de máxima oscuridad.
HUETE SE LLENA PARA CONTEMPLAR EL ECLIPSE
En la provincia de Cuenca fueron nueve los espacios habilitados oficialmente, aunque la totalidad del eclipse pudo contemplarse desde 128 municipios.
Uno de los puntos que congregó a más público fue Huete, donde centenares de personas ocuparon los alrededores del castillo con sillas de camping y todo tipo de equipos para observar el fenómeno. Vecinos de la localidad y de municipios próximos se reunieron para disfrutar de un eclipse que muchos calificaban como una oportunidad que no se podía dejar pasar.
La llegada de visitantes fue especialmente significativa desde otros puntos de Castilla-La Mancha. Una turista procedente de Toledo explicaba que había buscado diferentes lugares desde los que poder disfrutar de la totalidad.
"En Toledo no teníamos visibilidad del 100% y había estado mirando sitios que sí la tenían como Guadalajara, Segovia, pero mi pareja ha propuesto venir a Huete, así que con muchas ganas de verlo desde aquí que es precioso", relataba.
Como en Guadalajara, los fotógrafos tuvieron un papel protagonista. Jesús Moreno reconocía su ilusión por poder inmortalizar el acontecimiento: "Es una ilusión poderlo fotografiar, la verdad que es una pasada". Su objetivo era captar "lo más bello del eclipse", especialmente durante la fase de totalidad.
APLAUSOS Y EMOCIÓN EN CUENCA
En la capital conquense, el Cerro del Socorro se convirtió en otro de los grandes puntos de reunión. Personas de todas las edades se congregaron en sus laderas para contemplar el eclipse, entre ellos numerosos niños que acudieron con originales máscaras decoradas alrededor de las gafas de protección.
"Las hemos hecho con el abuelo", explicaban dos jóvenes asistentes, mientras su abuelo relataba que había encontrado la idea en un vídeo de internet para reforzar la protección ocular de las pequeñas.
El momento de la totalidad se vivió con especial emoción. Cuando el eclipse alcanzó su máximo, el público rompió en un aplauso colectivo mientras algunos asistentes exclamaban: "¡Ahora, ahora, 10 segundos sin gafas!".
La experiencia dejó impresionados a quienes pudieron contemplarla. "Es una lástima que haya sido tan breve, pero de verdad no me lo imaginaba así, ha sido espectacular", reconocía uno de los asistentes, que destacaba especialmente la visión de "la corona solar".
De esta manera, Castilla-La Mancha cerraba una jornada histórica marcada por la expectación, la emoción y la llegada de miles de visitantes. La región volverá a contar con una posición privilegiada para observar otro gran fenómeno astronómico el 28 de enero de 2028, cuando tendrá lugar un eclipse anular de Sol que podrá contemplarse en su totalidad desde distintos puntos de las cinco provincias castellanomanchegas.





