www.lavozdeltajo.com
Cocaína, problema de drogas, o problemas de familia.

Cocaína, problema de drogas, o problemas de familia.

Ella recalcaba el consumo sobre todo, a cocaína.

miércoles 24 de septiembre de 2014, 07:34h

Escucha la noticia

Hace unos años atrás, cuando hablábamos la tutora de mis prácticas de trabajo social y yo, sobre las drogas en Talavera de la Reina, ella me comentaba, que había mucho consumo en la ciudad, y que en algunos años después, nos daríamos cuenta de tal enganche, y lo peor de todo, de cómo podía o no destrozar familias y las economías de estas.

Ella recalcaba el consumo sobre todo, a cocaína.

De esto han pasado alrededor de 15 años, y existe un gran número de familias con problemas de este tipo, en sus dos condiciones, uno por tener a un hijo/a en el consumo, y otras donde el consumidor es, generalmente, el hombre o padre de familia.

Si dramático es la primera parte, donde los padres y madres están preocupados sobre los consumos de sus hijos/as, de cualquier tipo de droga, que limite su futuro, y lo hipoteque, nos estamos encontrando con padres de familia, de entre 40 y 55 años, que han sido consumidores o están en consumo activo de drogas, especialmente, cocaína, y que están haciendo vivir un drama familiar, y donde, generalmente la mujer, y los hijos/as están ocultándolo.

Me centro en este perfil de consumidor, por ser un consumidor muy escondido en la sociedad, muy aceptado, debido a no levantar muchas sospechas, pero que en verdad esconde una cruda realidad, una realidad de familias desestructuradas, hundidas emocionalmente, económicamente, y que no tienen una respuesta o ayuda, ya que se sienten, en muchos casos las mujeres, responsables del consumo.

Quizás este perfil, en muchos casos ciertamente acomodado, o con esa impresión, bien vestidos, y sin aparente aspaviento de fiestas, que suele ya consumirlo en privado, o quizás cuando alterna a bares a tomar unas “copas”, pasa desapercibido ya que esta camuflado en la sociedad.

Además este perfil de consumidor, ha desarrollado acciones y comportamientos que les hace justificar el consumo, con respecto a los problemas que puede haber en su casa, o quizás en la búsqueda de una libertad que no tienen, sin darse cuenta, que la responsabilidad de crear una familia y tener hijos/as, cuando uno la asume, no puede dejarla, sino seguir.

¿Y que esconde esto?

Detrás de un consumo, existe una familia, existen padres, madres, hermanos, hermanas, etc., y sobre todo existe una mujer, y unos hijos/as. Una mujer que aguanta los insultos, los excesos, noches en vela, una mujer que esconde todo lo que hace, que busca explicar o decir mentiras para esconder, como, “es que tu padre está enfermo”, “esta malo”, “se ha quedado tarde a trabajar otra vez”, etc., y mucha, mucha frustración y miedo.

Nos encontramos ante una ruptura de proyecto de vida, donde se suceden momento de odio y momentos de cambio, palabras de nunca más va a suceder, me voy a curar, voy a salir, soy capaz de controlarlo, pero que se quedan en proposiciones nunca cumplidas, y donde, como reza en mi despacho, “la intención no cambia nada”.

“Quizás en algún momento me ponga a llorar”, me decía una mujer, al recordar su matrimonio, al recordar que no se acuerda de nada bonito por lo que alegrarse, de tantos años ayudando, acompañando, y aguantando. Noches de llanto, que a la mañana se convertían en discusión e insultos, y con un “yo hago lo que me da la gana”, se acababa, y por lo menos se alegran de que ya está en casa, aunque se preocupan por cuanto se habrá gastado, donde habrá estado, con quien, etc.

Me acuerdo como una me dijo, “he empezado a ser un detective, desconfiando de todo, controlando todo, para que no me engañara, para que no pudiera tener tiempo libre para poder irse y hacerlo, y al final, siempre existía algo, y cuando venia, ya estábamos otra vez igual, vuelta a la peleas, que al final, se convierten en diarias.”

¿Se puede salir?, preguntan muchas. Mi respuesta es clara, se puede salir de todo, pero se tiene que querer. Esa es la clave, querer salir y encontrar los apoyos. Profesionales acorde y en los cuales confiemos, una familia que acompañe en el proceso, unos amigos que ayuden y no que hundan, y una fuerza de voluntad de querer cambiar, y saber que va a costar.

Pero siempre las devuelvo lo mismo, y en caso de no salir, que miedo hay a dejarlo, a romper, a que no te hundas con él. Pues parte de los problemas que nos suceden, tiene que ver con las soluciones que les ponemos a ellos (los problemas). Parte del proceso del cambio tiene que ver con el empoderamiento de los agentes que harán realmente el cambio.

Me preocupa una persona que esta enganchada a las drogas, pero me preocupa mucho más quien indirectamente, y sin poder hacer nada, sufren años, y deben poner la otra mejilla. Y para estos segundos, no hay servicios de atención social pública.

Quizás el trabajo, será aprender a dejar aparcado todo lo que no me deja crecer, el objetivo es “aprender a crecer”

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (3)    No(0)

+
0 comentarios