El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado que el Ejecutivo prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años y pondrá en marcha nuevas medidas para perseguir a las plataformas digitales y a sus directivos que no retiren contenidos “de odio e ilegales”.
Sánchez ha realizado este anuncio durante su intervención en la Cumbre Mundial de los Gobiernos, celebrada en Dubái, donde ha avanzado que estas iniciativas serán aprobadas la próxima semana en el Consejo de Ministros.
Según ha explicado el jefe del Ejecutivo, el objetivo es obligar a las plataformas digitales a implantar sistemas “efectivos” de verificación de edad que impidan el acceso de menores a este tipo de servicios.
Además, el Gobierno prevé crear un sistema de “rastreo, cuantificación y trazabilidad” que permita identificar y analizar la difusión de mensajes de odio y polarización a través de lo que ha denominado una “Huella de Odio y Polarización”.
El presidente también ha señalado que el Ejecutivo abordará, en coordinación con la Fiscalía, las posibles vías legales para investigar a empresas tecnológicas como Grok, TikTok o Instagram por presuntas infracciones relacionadas con la difusión de este tipo de contenidos.
Con estas medidas, el Gobierno pretende reforzar el control sobre las plataformas digitales y aumentar su responsabilidad en la protección de los menores y en la lucha contra el discurso de odio en internet.