El Partido Popular ha decidido romper el acuerdo alcanzado con el PSOE para la reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha, una decisión que ha generado un fuerte cruce de reproches entre ambas formaciones y ha puesto en duda el futuro de una reforma que llevaba meses negociándose.
Desde las filas socialistas aseguran que el argumento esgrimido por el PP para justificar su marcha es solo una “excusa”, ya que, a su juicio, lo que realmente subyace es la falta de voluntad de los populares para alcanzar un entendimiento con el PSOE. “No solo se está rompiendo un pacto, sino que se hace sin razones objetivas”, señalan fuentes socialistas.
Uno de los principales puntos de fricción es la reforma del sistema electoral. Sin embargo, desde el PSOE recuerdan que cualquier cambio derivado de esta reforma no podría entrar en vigor hasta el año 2031. Además, subrayan que ambas partes habían acordado que la próxima ley electoral autonómica debía elaborarse mediante consenso entre PSOE y PP, y que cualquier modificación futura estaría sujeta a una mayoría reforzada, precisamente para evitar cambios unilaterales.
El debate sobre el número de diputados en las Cortes regionales también ha ganado protagonismo. Mientras otros partidos han presentado enmiendas solicitando un aumento significativo —Podemos plantea hasta 100 diputados y Sumar propone 67—, el PP, a través de su portavoz nacional Miguel Tellado, exige fijar la Cámara en 25 parlamentarios. Una cifra que, según el PSOE, resulta llamativa si se compara con otras comunidades: “¿Cómo se puede pedir 25 diputados en Castilla-La Mancha cuando Galicia tiene 75?”, cuestionan.
La ruptura del acuerdo deja en el aire una reforma estatutaria que pretendía modernizar el marco institucional de la comunidad y que, hasta ahora, se presentaba como un ejemplo de entendimiento entre los dos grandes partidos. Ahora, el escenario vuelve a estar marcado por la confrontación política y la incertidumbre sobre si será posible retomar el diálogo en el corto plazo.