El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha defendido este lunes la necesidad de reforzar los fondos europeos de convergencia y cohesión como base para fortalecer el proyecto común europeo.
Lo ha hecho durante su intervención en la 238ª reunión de la Mesa del Comité de las Regiones, celebrada en Nicosia, en un momento que ha definido como clave por encontrarse la Unión Europea inmersa en la reflexión sobre su próximo marco financiero.
Durante su alocución, García-Page ha advertido de que el actual planteamiento financiero de la Unión no refuerza suficientemente el concepto de unión interior. Ha señalado que el presupuesto europeo representa en torno al 1,2 % del PIB de los más de 450 millones de ciudadanos comunitarios, al tiempo que se plantean mayores inversiones en seguridad sin incrementar los recursos disponibles, lo que, a su juicio, se traduce en recortes indirectos en cohesión regional, cohesión local y en ámbitos estratégicos como la inversión o la investigación.
En este contexto, el presidente castellano-manchego ha subrayado que el debate sobre seguridad debe abordarse de forma integral, alertando de que reforzar la seguridad exterior no puede hacerse a costa de debilitar la cohesión interna de la Unión. Ha defendido el papel de las regiones y las ciudades como representación territorial directa del proyecto europeo y ha advertido del riesgo de relativizar la propia idea de Unión en nombre de una seguridad mal entendida.
García-Page ha participado en la mesa de debate titulada 'Resiliencia y preparación en las ciudades y regiones: el papel de la tecnología digital y la innovación azul', donde se han analizado distintas iniciativas impulsadas por administraciones regionales y locales para mejorar la capacidad de respuesta ante catástrofes mediante el uso de tecnología e innovación. En este foro se ha debatido, entre otras cuestiones, sobre el desarrollo de los llamados gemelos digitales, réplicas virtuales de procesos y sistemas reales aplicadas a la gestión pública.
En relación con este asunto, el presidente regional ha señalado que la digitalización no es una opción y ha reconocido que Europa llega tarde a ámbitos clave como la innovación, la investigación y la soberanía del dato. Como ejemplo, ha expuesto la experiencia de Castilla-La Mancha, donde se están desarrollando proyectos de gemelos digitales vinculados a la prevención de incendios y a la gestión del agua.
Más allá del ámbito tecnológico, García-Page ha insistido en la necesidad de incorporar el concepto de resiliencia política al debate europeo, advirtiendo de las amenazas externas e internas que ponen en cuestión el propio modelo de la Unión. En este sentido, ha defendido que las crisis no solo evidencian debilidades estructurales, sino que también ponen de relieve la importancia de la unidad como principal fortaleza del proyecto europeo.
En la parte final de su intervención, el presidente castellano-manchego ha vuelto a reclamar un marco financiero europeo que no descuide la cohesión interna si se pretende reforzar la seguridad colectiva frente a amenazas externas, tanto en el ámbito geopolítico como comercial. La reunión ha contado con la participación de representantes institucionales europeos, regionales y locales, y ha servido como espacio de coordinación y reflexión sobre los retos actuales de la Unión Europea.