Un vigilante de seguridad del Hospital General Universitario Nuestra Señora del Prado, en Talavera de la Reina (Toledo), ha resultado agredido en la mañana de este lunes tras advertir a un acompañante de una paciente de que no podía realizar grabaciones con su teléfono móvil en el interior del centro sanitario.
Los hechos han ocurrido en torno a las 9:30 horas en el Servicio de Urgencias. Según la información facilitada, el acompañante estaba grabando con su dispositivo móvil al personal sanitario que en ese momento atendía a la paciente, concretamente una facultativa y una enfermera.
Al percatarse de la situación, el vigilante de seguridad le indicó que no está permitido realizar grabaciones dentro del hospital, tanto por motivos de seguridad como por la protección de datos y la intimidad de pacientes y profesionales.
Tras recibir esta advertencia, el acompañante reaccionó de manera violenta y propinó un golpe en el rostro al trabajador de seguridad.
A raíz de estos hechos, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha condenado la agresión y ha reiterado su postura de tolerancia cero ante cualquier tipo de violencia en el ámbito sanitario.
El sindicato ha recordado que los centros de salud y hospitales “deben ser espacios seguros tanto para los pacientes como para los profesionales que desarrollan su labor en ellos, incluidos los trabajadores de seguridad”.