Talavera de la Reina comienza a recuperar la normalidad después de que el pasado 4 de febrero se iniciara un fuerte temporal que ha mantenido durante casi dos semanas calles y barrios anegados, con importantes inundaciones y cortes de tráfico en distintos puntos de la ciudad. Doce días después, los vecinos por fin han vuelto “a ver la luz” tras las intensas labores de achique llevadas a cabo por los servicios de emergencia y de mantenimiento.
Las calles presentan ya un aspecto más despejado y sin apenas acumulaciones de agua, pero persiste la preocupación en torno al estado de la ribera del arroyo de La Portiña, especialmente en su entrada a los colectores. Según denuncian residentes de la zona, la acumulación de cañas, vegetación y restos de desbroce —principalmente en el margen izquierdo— habría provocado el atasco del sistema de drenaje.
La situación sería consecuencia de trabajos de desbroce realizados en las laderas del arroyo, donde se cortó la vegetación pero no se procedió a su retirada completa. En el tramo del arroyo de La Portiña, a la altura de la carretera de Mejorada hacia el colector de Maestría, aún pueden observarse ramas y restos acumulados tanto en las laderas como en el propio cauce.
De acuerdo con las denuncias vecinales, la fuerza del agua arrastró estos materiales hasta la zona final de Entretorres, donde habrían formado un tapón en los colectores. Esta obstrucción impidió la correcta salida del caudal hacia el río, lo que provocó el retorno del agua por el sistema de alcantarillado y desencadenó inundaciones en distintas calles de la ciudad.
Desde hace unos días una empresa especializada en desatascos trabaja en las tuberías de alivio de la Ronda Sur de Talavera con el objetivo de garantizar el correcto funcionamiento del sistema. Una intervención que, para los residentes, evidencia que el problema en la red no estaba resuelto. La imagen de operarios actuando en los colectores contrasta con el mensaje lanzado este sábado por el concejal de Entorno Rural, Gerardo Sánchez.
El edil publicó este 14 de febrero un vídeo en el perfil oficial del Ayuntamiento defendiendo las labores de limpieza realizadas en cauces y arroyos y asegurando que estos trabajos habían sido determinantes para evitar taponamientos durante el temporal. Además, pidió prudencia ante la continuidad de la borrasca.
Las redes sociales se llenaron de críticas calificando el mensaje de “teatro” y “mentira”, especialmente por parte de residentes de la calle Entretorres y zonas próximas a La Portiña, que aseguran haber convivido durante más de diez días con sótanos anegados, arquetas desbordadas y olores persistentes.
También se han reprochado explicaciones insuficientes en el pleno extraordinario celebrado el pasado martes. Varios asistentes sostienen que "no se ofrecieron respuestas claras" a las preguntas de los afectados.
Con el arroyo de La Portiña y el Barrago en el centro del debate, el malestar vecinal no se ha apagado con la retirada del agua. Reclaman una actuación integral y definitiva. Piden la limpieza completa de la ribera del arroyo y la retirada de las cañas y restos vegetales acumulados, ante el temor de que nuevas lluvias en los próximos días, semanas o meses puedan reproducir la misma situación. “Hay que solucionar el problema de raíz”, insisten, reclamando medidas preventivas que eviten que el episodio vuelva a repetirse.