Cáritas Diocesana de Toledo conmemoró ayer el 25º aniversario de la primera piedra de Hogar 2000, un acto que reunió a representantes de instituciones regionales, locales, provinciales y eclesiales para celebrar más de dos décadas de compromiso con las personas en situación de exclusión y enfermedad crónica.
El acto, que se celebró en las instalaciones de Hogar 2000, estuvo presidido por el arzobispo de Toledo, don Francisco Cerro Chaves, y contó con la asistencia del delegado de la Junta de Comunidades en Toledo, Álvaro Gutiérrez; el director de Cáritas Diocesana, José Luis González.
Durante su intervención, el arzobispo de Toledo, don Francisco Cerro Chaves, subrayó que Hogar 2000 no es solo una infraestructura sociosanitaria, sino una respuesta valiente del Evangelio. En este sentido señaló que “no fue solo un edificio levantado con ladrillos, sino un lugar donde el acompañamiento y el amor de Dios se muestran en cada una de las personas con nombre y apellidos que han pasado por aquí”.
Don Francisco Cerro Chaves definió el centro como un referente de dignidad frente a la “cultura del descarte”, destacando que en Hogar 2000 se realiza una labor “silenciosa y constante que cuida el cuerpo, acompaña la mente y sostiene el espíritu”; de quienes han sido golpeados con dureza por la vida.
Como anuncio de la jornada, el arzobispo de Toledo anunció el acuerdo del Cabildo de la Catedral Primada, que ha designado al proyecto de Cáritas Hogar 2000 como el destinatario del “Signo de Caridad” de su VIII Centenario. Este compromiso se traducirá en una financiación específica a Cáritas Diocesana de Toledo para que esta pueda financiar los servicios básicos del centro (sanidad y cocina) durante el bienio 2026-2027, que se financiarán con fondos propios de la entidad.
Por su parte, el director de Cáritas Diocesana de Toledo manifestó que “el 25º aniversario de la colocación de la primera piedra del Hogar 2000 supone recordar un acto que simbolizó el inicio de un compromiso inquebrantable con la dignidad humana, la acogida fraterna y la esperanza”. Según José Luis González “a lo largo de este cuarto de siglo, el centro ha trascendido su estructura física para convertirse en un refugio vital y un punto de partida para reconstruir vidas, un”milagro cotidiano” que solo ha sido posible gracias a la entrega generosa de voluntarios, trabajadores, colaboradores y benefactores”.
Asimismo, expresó “el agradecimiento hacia quienes creyeron en este proyecto desde sus inicios y hacia aquellos que continúan sosteniéndolo con dedicación silenciosa. Hoy no solo conmemoramos una trayectoria de servicio y solidaridad, sino que renovamos nuestra ilusión para seguir afrontando el futuro con la misma vocación de servicio”.
El acto también sirvió para agradecer el apoyo de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, a través de la Fundación Sociosanitaria de Castilla-La Mancha, la Consejería de Bienestar Social –a través del IRPF-, socios y donantes cuya colaboración económica es fundamental para mantener este recurso. El centro en sus más de 20 años en funcionamiento ha atendido a más de 300 personas. Durante el año 2025 han sido atendidas 36 personas, de las cuales 23 eran hombres y 13 mujeres.
HOMENAJE
En la jornada se realizó un homenaje a los impulsores de Hogar 2000: el arquitecto Antonio Sánchez-Horneros, que hizo altruistamente el proyecto del centro; el abad Isidoro María Anguita, que hizo posible la donación del terreno por parte de los Padres Cistercienses de Santa María de Huerta en la finca de San Bernardo, y a la exdirectora de Cáritas Diocesana de Toledo, Marisa Martínez, que confió plenamente en el proyecto haciéndolo realidad.
UN CENTRO CON HISTORIA
Con motivo del Gran Jubileo del año 2000 el cardenal D. Francisco Álvarez Martínez, quiso hacer un signo de la Iglesia de Toledo, hacia los más vulnerables, encargando a Cáritas la construcción de un centro sociosanitario para cuidados de enfermos de VIH que se encontraban en exclusión social. La primera piedra se colocó el 11 de mayo de 2001 por el cardenal primado, don Francisco Álvarez Martínez. En 2005 se inaugura el Hogar 2000 por el cardenal Antonio Cañizares Llovera.
Hogar 2000 en sus inicios atendía a personas con VIH/SIDA, pero con el paso del tiempo y los tratamientos antirretrovirales han disminuido la necesidad de atención, generando otras necesidades. En sus inicios contó con el acompañamiento y la atención de las Hermanas Siervas del Divino Rostro y posteriormente las Hijas de la Caridad.
Hoy, cuenta con 29 plazas, y es un recurso residencial de atención sociosanitaria, referente en Castilla-La Mancha destinado a personas que presentan problemas de salud mental y/o enfermedades crónicas generadoras de situaciones de exclusión social.

