El Pleno ordinario del Ayuntamiento de Talavera de la Reina celebrado este 26 de junio ha dejado una imagen de desconcierto y falta de control en el salón de plenos, con varios momentos de confusión durante las votaciones y dos recesos decretados sorprendentemente por el alcalde, José Julián Gregorio, para intentar aclarar, y aclararse él mismo, el sentido de los acuerdos.
Una sesión que contaba con apenas cinco puntos de contenido político ha terminado marcada por el desorden, los cambios de criterio y la sensación, entre los asistentes, de que quien tiene la obligación de presidir la sesión, el alcalde de Talavera, y -por ende- el gobierno municipal no tenía claro el desarrollo de la propia sesión.
El orden del día incluía dos mociones del Grupo Municipal Vox: una para exigir al Gobierno de España el fin de las políticas de regularización de inmigrantes ilegales y otra para reclamar la implantación del principio de “prioridad nacional”. Junto a ellas, el PSOE llevaba una propuesta con motivo del Orgullo LGTBI 2026 y otra relacionada con el ciclo de planificación hidrológica del Tajo.
Las mociones más ideológicas han sido las que han provocado mayor tensión. Durante el debate y las votaciones se han producido momentos de desconcierto que han obligado al alcalde a detener el Pleno y reunir a los portavoces para tratar de ordenar una situación en la que, según varios presentes, ni siquiera se estaba siguiendo con claridad qué se votaba.
De hecho, ha sorprendido sobremanera ver al concejal de deportes, Antonio Núñez, hablando del Trasvase Tajo-Segura o al concejal de Urbanismo, Benedicto García, sobre inmigración cuando ninguna de sus delegaciones tienen ni atribuciones ni competencias sobre esos temas, que corresponden a otros ediles.
La escena ha dejado una imagen especialmente complicada para la Alcaldía: un Pleno interrumpido, concejales intentando aclarar posiciones y el alcalde obligado a parar la sesión para recomponer el funcionamiento del órgano municipal.
El episodio también vuelve a poner el foco sobre la relación entre el Partido Popular y Vox en Talavera. Con un gobierno municipal del PP liderado por José Julián Gregorio, las votaciones de este Pleno evidenciaron la influencia que mantiene Vox sobre la agenda política local, situando al equipo de Gobierno ante el dilema de respaldar o enfrentarse a iniciativas impulsadas por la formación de extrema derecha.
La situación ha alcanzado uno de sus puntos más llamativos cuando las posiciones de los grupos han obligado a replantear apoyos y rechazos en las votaciones, dejando la sensación de que los acuerdos dependían más de los equilibrios entre PP y Vox que de una planificación clara del propio Pleno.
Desde el público, tanto en persona como por streaming, la escena ha sido seguida con incredulidad por los asistentes, que han calificado lo ocurrido como una imagen impropia de una institución como el Ayuntamiento de Talavera: "parecía un circo".
Un Pleno que debía ser un trámite ordinario ha acabado convertido en una sucesión de interrupciones, dudas y reproches, proyectando una imagen de bloqueo político y falta de coordinación en el gobierno municipal, algo que visto desde fuera de la ciudad da imagen del funcionamiento real de la institución municipal.
En el vídeo que acompaña esta noticia se puede ver el Pleno completo celebrado este viernes.