Cientos de personas participaron este domingo, 28 de junio, en la recuperación de la tradicional fiesta de La Barrada, una iniciativa organizada por la Asociación de Vecinos Fray Hernando de Talavera y la Concejalía de Turismo y Artesanía que convirtió el Parque Tierno Galván en un espacio de convivencia, diversión y homenaje a la cerámica.
La jornada arrancó con talleres participativos de alfarería y pintura sobre cerámica, actividades que despertaron un gran interés entre las familias asistentes. La elevada participación obligó incluso a ampliar el número de mesas para atender la demanda. Las colas para modelar una pieza junto al alfarero Juan Carlos Fernández llegaron a superar a las del castillo hinchable instalado en el recinto.
La concejala de Turismo y Artesanía, Gelen Delgado, destacó el "éxito de participación de personas de todas las edades" y, especialmente, "la gran afluencia de niños en los talleres participativos de alfarería y pintura de una pieza cerámica, una manera efectiva de llevar nuestra seña de identidad a los más pequeños".
Por su parte, el presidente de la Asociación de Vecinos Fray Hernando de Talavera, Diego Hernández, se mostró convencido de que "el éxito de La Barrada consolidará esta fiesta y este homenaje al barro en los siguientes años".
El buen tiempo y la sombra de los árboles favorecieron una alta participación durante toda la jornada. Uno de los momentos más esperados fue La Barrada, en la que se liberaron 30.000 litros de barro líquido mediante un sistema de aspersión, permitiendo que niños y adultos disfrutaran de una experiencia repleta de risas y diversión.
Tras el baño de barro, la celebración continuó con una Fiesta de la Espuma, seguida de una ducha para los participantes y una gran paella popular que puso el broche final a una jornada festiva marcada por el ambiente familiar.
Desde la Concejalía de Turismo y Artesanía y la Asociación de Vecinos Fray Hernando de Talavera agradecieron la respuesta de todas las familias que se acercaron al Parque Tierno Galván para participar en una fiesta que "ha superado todas las expectativas" y que ha servido para rendir homenaje al barro, la materia prima más representativa de la ciudad y elemento esencial de su tradición cerámica, cuyos procesos artesanales están declarados Bien Cultural Inmaterial por la UNESCO.




