La Plaza de España de Talavera de la Reina (Toledo) se convirtió en la noche de este domingo en el gran punto de encuentro de cientos de aficionados que salieron a celebrar la conquista del Mundial por parte de la selección española.
La fiesta comenzó incluso antes del pitido final en el Talavera Ferial, donde cientos de personas se dieron cita para seguir el encuentro a través de la pantalla gigante instalada para la ocasión. La tensión dio paso a la euforia con el gol de Ferran Torres y, tras la proclamación de España como campeona del mundo, los asistentes estallaron en aplausos, abrazos y cánticos, tal y como puede verse en el vídeo que acompaña esta información.
La ciudad vivió una fiesta multitudinaria tras el triunfo de La Roja frente a Argentina, un título que pone la segunda estrella en el escudo nacional dieciséis años después de la lograda en Sudáfrica.
Nada más sonar el pitido final, decenas de personas comenzaron a concentrarse en el centro de la ciudad. Banderas de España, cánticos, aplausos, bocinazos y pitidos de coches acompañaron una celebración espontánea que se prolongó durante la noche y reunió a aficionados de todas las edades.
Como puede verse en el vídeo que acompaña esta información, la Plaza de España se tiñó de rojo en una jornada que ya forma parte del recuerdo de muchos talaveranos. Familias, grupos de amigos y jóvenes compartieron la alegría por un éxito deportivo que rompe una espera de más de una década y media y devuelve a España a lo más alto del fútbol.
El ambiente festivo se extendió también por otras calles de la ciudad, donde numerosos vehículos recorrieron el centro haciendo sonar sus bocinas mientras los aficionados coreaban el nombre de la selección y celebraban una victoria que quedará para la historia del deporte español.
En el plano deportivo, España derrotó a Argentina por 1-0 en la final disputada en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. El único tanto del encuentro llegó en el minuto 106 de la prórroga, cuando Ferran Torres culminó una asistencia de Nico Williams para desatar la euforia de la afición española.
El conjunto dirigido por Luis de la Fuente fue claramente superior durante buena parte del partido y dispuso de las mejores ocasiones, aunque se encontró una y otra vez con las intervenciones del guardameta argentino Emiliano ‘Dibu’ Martínez.
La expulsión de Enzo Fernández en los últimos compases del tiempo reglamentario dejó a Argentina con un jugador menos durante toda la prórroga, aunque el desenlace terminó premiando el mayor protagonismo ofensivo de La Roja.
La selección española llegó incluso a celebrar tres goles durante la final. Antes del tanto decisivo de Ferran Torres, el colegiado anuló un gol por una acción previa señalada como falta. Ya con el 1-0 en el marcador, otro tanto del propio Ferran fue invalidado por un ajustado fuera de juego, aunque la decisión ya no alteró el desenlace del encuentro.