El delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, ha asegurado este lunes que el Ejecutivo central «está redactando» las nuevas reglas de explotación del trasvase Tajo-Segura, aunque ha advertido de que su final no podrá producirse si con ello se "estrangula la economía" de las comunidades autónomas del Levante.
Sabrido se ha pronunciado así a preguntas de los medios tras presentar el dispositivo especial con motivo del eclipse solar del próximo 12 de agosto, donde también ha valorado la decisión adoptada este viernes por la Comisión Central de Explotación del Acueducto Tajo-Segura.
El organismo acordó un trasvase de 60 hectómetros cúbicos para el mes de agosto desde los embalses de Entrepeñas y Buendía, en la cabecera del Tajo. Una decisión que vuelve a situar sobre la mesa el debate acerca del futuro de una infraestructura que enfrenta desde hace décadas los intereses de Castilla-La Mancha y las comunidades receptoras.
En este contexto, el delegado del Gobierno ha defendido que "el trasvase tiene que tener fin", al tiempo que ha destacado que el Ejecutivo autonómico y el central han «acercado mucho las posturas» en esta materia.
Sabrido ha recordado que Castilla-La Mancha ha llevado al Gobierno central ante los tribunales por el incumplimiento de varias sentencias del Tribunal Supremo que, según ha señalado, obligan a modificar las reglas de explotación para garantizar los caudales ecológicos del Tajo.
No obstante, ha defendido una reducción progresiva de las transferencias. "Estamos de acuerdo en el fondo y en la forma" de ir "aminorando los trasvases" de manera escalonada, ha afirmado.
El delegado ha condicionado este proceso a que las comunidades receptoras dispongan de alternativas suficientes para garantizar sus recursos hídricos. "Mientras las comunidades autónomas de Valencia, de Murcia, de parte de Andalucía, no tengan los recursos necesarios, bien a través de desaladoras o de otros recursos, evidentemente no vamos a estrangular la economía", ha señalado.
De este modo, Sabrido ha apostado por avanzar hacia el final del trasvase mediante una transición que permita a las regiones del Levante disponer de otras fuentes de abastecimiento antes de reducir de forma más drástica las transferencias desde la cabecera del Tajo.
"Castilla-La Mancha es una región que exige solidaridad, pero que también es muy, muy solidaria", ha concluido.