En un derbi regional de Primera Federación cargado de emoción e intensidad, el CF Talavera de la Reina derrotó al CD Guadalajara por 2‑0 en El Prado y celebró una victoria que sabe a gloria ante su vecino y rival de comarca. Desde antes del pitido inicial, la grada vibró, con una afición entregada que vivió cada jugada como si fuese la última.
TALAVERA MANDA DESDE EL PRIMER MINUTO
El partido comenzó con un ritmo alto y decidido por parte de los blanquiazules. Presión arriba, balón bien movido y constantes intentos de llegar a portería rival marcaron la primera parte. El Guadalajara optó por un repliegue inicial, pero el Talavera no se amedrentó y se hizo dueño del juego.
La recompensa llegó justo antes del descanso. Tras varias llegadas peligrosas y combinaciones rápidas, Gonzalo Di Renzo cazó un balón suelto dentro del área y batió al portero, desatando la euforia en El Prado.
SEGUNDO TIEMPO Y SENTENCIA CERÁMICA
Nada más arrancar la segunda mitad, Di Renzo volvió a aparecer. Esta vez culminó un contragolpe con un remate certero que dejó claro que el Talavera quería cerrar el partido con autoridad. El 2‑0 dejó al Guadalajara muy cuesta arriba y permitió a los locales gestionar el resto del encuentro con tranquilidad y control.
El equipo de casa se mostró sólido atrás, con Manu Farrando y Álvaro López firmes en la defensa, mientras que Isaiah Navarro dominaba el centro del campo con presencia y técnica. El Talavera no solo marcó goles, sino que controló el ritmo y la intensidad hasta el pitido final.
ONCES DE SALIDA: CARA A CARA EN EL DERBI
El Talavera presentó un equipo equilibrado y seguro: Jaime González bajo palos; Álvaro López y Manu Farrando como centrales; David Cuenca y Edu Gallardo en los laterales; Pedro Capó e Isaiah Navarro en el centro; Arturo Molina y Valen Gómez por las bandas; Sergio Montero como enganche y Gonzalo Di Renzo en punta.
Por su parte, el Guadalajara salió con Dani Vicente en portería; Javier Ablanque y Víctor en el eje de la zaga; Daniel Gallardo y Julio Martínez en los laterales; Pablo Rojo, Toño Calvo y Álex Neskes en el medio; y Pablo Muñoz, Cañizo y Salifo en la delantera.
Con estos onces, ambos equipos se preparaban para un choque intenso y lleno de rivalidad, donde cada balón contaba y la afición no paró de animar desde la primera hasta la última jugada.