Hoy visitamos la estancia de lujo Valdepalacios a cuarenta y tres kilómetros de Talavera muy cerca del pueblo Torrico. A la llegada nos encontramos con un amplio aparcamiento con toma para coches eléctricos apartado de la entrada, traspasando un muro de ladrillo y piedra entramos en sus jardines, con árboles centenarios, fuentes, palacetes y el antiguo pabellón de caza para descanso de los residentes.
Todo esto conforman un conjunto arquitectónico del lugar muy bien cuidado. Rincones íntimos y románticos se conectan con casonas del diecinueve restauradas con aires monumentales y rústicos en diferentes estilos. Modernismo y clasicismo, destacan los distintos forjados exteriores de los edificios -dan cuenta de los artesanos de fragua de la época- con una arquitectura alineada con la tradición y el confort. Los impecables jardines con plantaciones autóctonas donde la piscina y el spa ponen su punto a las cinco estrellas que tiene como estancia de lujo.
El entorno de encinas y ganadería brava ponen al viajero en un lugar pétreo y etéreo. Los canchales de millones de años nos sujetan a lo que somos, especie evolucionando que apenas llegan a los ochenta años, ni un suspiro para los viejos cantos rodados gigantes que nos sorprenden a la vista. Un lugar húmedo por sus lagunas naturales que aparecen en los cercados de fincas. Fabuloso bosque de encinas para la cria y sustento ecológico de fauna de nuestras especies y un horizonte con la Sierra de Gredos nevado que alimentará en el deshielo de primavera nuestros arroyos, embalses subterráneos y oxigeno de agua limpia para el Tajo donde fluye toda la nieve del invierno de Gredos desde su cumbre blanca. Un paraje de riqueza natural, paisajista y conservacionista al alcance de todos para disfrutar de la rica comarca talaverana.
Entrar en Valdepalacios es descubrir como era la arquitectura y sus aposentos en el siglo pasado. Bellos salones decorados con un gusto de anticuario, las obras de arte se funde con la calidez en sus estancias. Una de ellas con una chimenea y vistas a un patio interior delicioso.
El servicio extraordinario guía al comensal hasta el lugar que ocupa en el comedor que es un acto de amor, por la decoración, por la luz natural que ilumina el salón donde se podría bailar. En este caso comer con música de jazz ambiental, que no interrumpe al que degusta una interesante carta que firma David Muñoz -no el chef televisivo- en el restaurante Tierra en la finca Valdepalacios.
La historia de esta cocina vino con la estrella Michelin 2010 de la mano de José Carlos Fuentes. Allí hicieron sus prácticas y coincidieron otros chef que ahora despuntan como Carlos Maldonado - Raíces Talavera de la Reina Toledo- con una estrella de Guia Michelin y Santiago Vázquez - Errioguarda-Enea - Hernani Guipúzcoa - en proceso de consolidación.
Tierra en la actualidad llega de la mano de David Muñoz, cuenta con 1 SOL de la Guía española Repsol.
La Carta se completa con las Sugerencias del día: Gamba plancha Huelva. Sam rosa, soasada, parmentie. Berberechos al vapor y el Tuétano de vaca marinada steak tartar.
Entrantes: Pulpo a la brasa, crema ahumada. Ensalada de tomate asado, burrata y brotes tiernos. Ensalada de aguacate, langostinos y berberechos. Lingote de foi y su chutney. Foi plancha, ciruelas, mermeladas. Croquetas caseras jamón ibérico.
En Carnes: Costilla de vaca confitada, parmentier. Solomillo de vaca Simmental, foie, boletus y queso azul. Entrecot vaca Simmental 45 días de curación. Magret de pato, pesto y patata violeta.
Pescados: según temporada y mercado. Sin especificar.
Postres: Tarta de zanahoria. Tatín de manzana, crumble de pistachos y helado. Tabla de quesos. Tiramisú “en directo” donde el Maitre Jesús Fernández lo prepara en el momento de una forma didáctica.
Una carta apetecible y saludable. El precio aproximado por persona entre 40 y 60 euros con cerveza y café. Deliciosa comida, por lo bien cuidada que esta, por su toque rural y selecto, por la armonía del producto y sobre todo la calidad de la tierra. La clave del éxito.
Por Ignacio Fernández.