Una operación conjunta de la Policía Nacional y la Policía Local de Toledo ha permitido desmantelar un importante punto de venta de droga en el barrio de Santa María de Benquerencia, en la capital regional, y la incautación de más de seis kilos de sustancias estupefacientes, entre cocaína, hachís y marihuana.
La intervención policial se ha saldado con la detención de dos hombres, de 27 y 45 años de edad —este último considerado el principal investigado—, así como con la recuperación de cerca de un centenar de objetos robados que presuntamente eran utilizados como forma de pago por la droga.
De los detalles de la operación, que continúa abierta y en la que no se descartan nuevas detenciones, han informado este martes en rueda de prensa el subdelegado del Gobierno en Toledo, Carlos Devia; el jefe de la Comisaría Provincial de la Policía Nacional, Manuel Domínguez; el jefe del Grupo de Estupefacientes, Francisco M. Acebedo, y el jefe del Grupo de Delitos contra el Patrimonio, Raúl Jiménez.
Según ha explicado Devia, la actuación policial ha permitido desmantelar “un importante punto de venta de droga” ubicado en una zona especialmente sensible de la ciudad en cuanto a delincuencia. El principal investigado utilizaba su propia vivienda para la venta de sustancias, además de contar con varios trasteros cercanos, supuestamente alquilados, en los que se almacenaban numerosos objetos de procedencia ilícita.
Las primeras investigaciones se remontan al mes de noviembre de 2025, cuando la Policía Local trasladó una información que alertaba de una intensa actividad en el domicilio. Las pesquisas posteriores confirmaron que al inmueble acudían diariamente “numerosas personas” para adquirir cocaína, hachís y marihuana.
El operativo culminó el pasado jueves, 5 de febrero, con la detención de los dos sospechosos y la incautación de 2.118 gramos de cocaína, 2.302 gramos de hachís y 2.361 gramos de marihuana, además de 14.950 euros en efectivo.
El subdelegado del Gobierno ha destacado el “excelente trabajo” desarrollado tanto por la Brigada de Policía Judicial y la Unidad de Prevención y Reacción de la Policía Nacional como por la Policía Local de Toledo, una valoración en la que ha coincidido el comisario Manuel Domínguez, quien ha subrayado la importancia de la coordinación diaria entre ambos cuerpos.
Por su parte, el jefe del Grupo de Estupefacientes ha explicado que, al tratarse de una persona conocida por los cuerpos policiales, fue necesario llevar a cabo vigilancias “discretas y sofisticadas”. Los indicios apuntaban a un trasiego constante de compradores, entre 30 y 40 personas al día, lo que llevó a autorizar el registro del domicilio. Acebedo ha agradecido además la colaboración del perro K9 de la Policía Local en la localización de la droga.
La investigación reveló también que parte de la droga era pagada con objetos robados, motivo por el que se incorporó a la operación el Grupo de Delitos contra el Patrimonio. En los trasteros registrados se localizaron 12 bicicletas, tres patinetes eléctricos, dos ordenadores, 37 teléfonos móviles y 35 herramientas, cuyos propietarios están siendo identificados para proceder a su devolución.