Castilla-La Mancha vivió en abril un episodio térmico fuera de lo habitual. El mes fue calificado como “extremadamente cálido”, con una temperatura media de 15,5 ºC, lo que supone 3,6 ºC por encima de los valores normales. Según datos de la Agencia Estatal de Meteorología, se trata del segundo abril más caluroso de la serie histórica iniciada en 1961, solo superado por el registrado en 2023.
La situación atmosférica estuvo marcada por la estabilidad durante buena parte del mes, con escaso paso de borrascas y predominio de masas de aire cálido, especialmente en la segunda quincena. Aunque se produjeron algunos episodios de inestabilidad, estos fueron breves y no lograron alterar la tendencia general.
Las temperaturas máximas alcanzaron una media de 23 ºC, con una anomalía de +4,7 ºC respecto a lo habitual, mientras que las mínimas se situaron en 8 ºC de media, 2,5 ºC por encima de lo normal. Ambos registros son también los segundos más altos de toda la serie histórica.
El carácter extremadamente cálido se extendió por prácticamente toda la región, con valores récord en provincias como Cuenca y Guadalajara, y registros muy elevados en el resto del territorio. Entre los días más calurosos destacaron el 18 y el 21 de abril, cuando se alcanzaron temperaturas propias del verano, con hasta 30,3 ºC en Alcázar de San Juan.
En contraste, las temperaturas más bajas se registraron a comienzos de mes, el día 3, con valores de hasta -2,8 ºC en Molina de Aragón y -2,7 ºC en Sigüenza. A partir de mediados de abril, el ascenso térmico fue constante, con un episodio cálido persistente entre los días 16 y 23.
Este comportamiento excepcional se reflejó también en la superación de efemérides en numerosas estaciones meteorológicas de larga trayectoria, algunas con registros desde mediados del siglo XX, consolidando el carácter histórico del mes.
En cuanto a las precipitaciones, abril presentó un balance seco en el conjunto de la región, con una media de 38,5 litros por metro cuadrado, lo que representa el 71% del valor habitual. El reparto fue desigual: mientras que provincias como Toledo y Ciudad Real registraron valores cercanos a la normalidad, el mes fue seco en Albacete y Guadalajara y muy seco en Cuenca.
Los mayores acumulados se registraron en puntos como Campisábalos (Guadalajara), con más de 100 litros por metro cuadrado, y Fuencaliente (Ciudad Real), donde se rozaron los 95. En el lado contrario, amplias zonas de Toledo, Cuenca y Ciudad Real no superaron los 15 litros en todo el mes.
Las lluvias se concentraron en varios episodios puntuales, especialmente en torno a los días 7 y 8, 24 y 25, y en los últimos días del mes. También se registró actividad tormentosa, con más de 3.800 rayos contabilizados, principalmente en la segunda mitad de abril.
El mes dejó además algunos episodios de viento fuerte, con rachas destacadas como los 86 kilómetros por hora registrados el día 21 en Zaorejas (Guadalajara), completando un abril marcado por contrastes, pero dominado claramente por el calor inusual para esta época del año.