El alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, clausuró este viernes el acto del Pregón del Corpus Christi 2026 con un discurso cargado de “emoción, reconocimiento institucional y orgullo toledano”, en el que ensalzó la dimensión “espiritual, histórica y social” de la principal festividad de la ciudad, al tiempo que ha trasladó un mensaje de esperanza tras el incendio sufrido el por la emblemática Casa de Corcho.
Durante su intervención, el alcalde subrayó el carácter profundamente emocional de la jornada, marcada por sentimientos contrapuestos, “nos podemos sentir muy afortunados en un día cargado de emociones”, señaló, contraponiendo la alegría compartida del pregón con la tristeza vivida ayer tras el incendio de la Casa de Corcho, “un símbolo profundamente arraigado en la memoria colectiva de generaciones de toledanos”.
“Se nos quemaba una parte de nosotros”, lamentó el alcalde, recordando cómo numerosos vecinos han crecido en torno a este espacio emblemático ligado a la celebración del Corpus Christi. No obstante, lanzó un mensaje de confianza, “la Casa de Corcho resurgirá de sus cenizas”.
El alcalde dedicó también palabras de reconocimiento al pregonero, monseñor Alejandro Arellano, destacando la profundidad de un discurso que, dividido en dos partes, una primera marcada por los recuerdos personales del Corpus y otra convertida en “una perfecta clase magistral de Doctrina Social de la Iglesia”.
Asimismo, agradeció a la Universidad de Castilla-La Mancha la acogida del acto en el patio de Covarrubias de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de San Pedro Mártir, considerando que “no existía mejor lugar” para un pregón de estas características.
En su intervención, Velázquez destacó además el trabajo conjunto que hace posible la celebración del Corpus Christi, agradeciendo la implicación del Cabildo Catedralicio, los cuerpos de seguridad, trabajadores municipales, floristas, asociaciones vecinales, hermandades y todas las personas que contribuyen a que Toledo “brille más que el sol” el próximo jueves.
El alcalde reivindicó el privilegio histórico de vivir una tradición que se remonta al siglo XIII y que, “no necesita ser imaginada como otros episodios de la historia de Toledo, sino simplemente vivirlo, algo que comenzó hace tantos siglos no tenemos que imaginarlo; tenemos que venir a Toledo y sentirlo”.
Además, enmarcó el Corpus 2026 en un año especialmente significativo para la ciudad, marcado por el VIII Centenario de la Catedral Primada, el centenario de la coronación canónica de la Virgen del Sagrario y el 40 aniversario de la Universidad de Castilla-La Mancha.
Finalmente, el alcalde animó a vecinos y visitantes a disfrutar intensamente de esta celebración, apelando al mensaje central del pregón, “saber diferenciar lo sublime, lo eterno y lo que trasciende de todo lo demás”, sin olvidar la importancia del esfuerzo colectivo para hacer posible una de las celebraciones más emblemáticas de España.



