Castilla-La Mancha vuelve a liderar la
conservación del lince ibérico en la Península Ibérica tras alcanzar los 1.051 ejemplares censados en 2025, una cifra récord que supone un incremento del 11,5% respecto a los 942 registrados el año anterior.
La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, ha mostrado este viernes su satisfacción tras conocerse los resultados del censo de lince ibérico de 2025 en España y Portugal, difundidos por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Con estos datos, la comunidad autónoma aporta ya el 40% de la población total de la especie en ambos países.
“Los resultados vuelven a situar a Castilla-La Mancha en una posición de liderazgo a nivel nacional en la recuperación de una de las especies más emblemáticas de nuestra biodiversidad”, ha destacado Gómez, coincidiendo con la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente.
La región se sitúa por delante de Andalucía, que cuenta con 885 ejemplares (33% de la población total), Portugal con 394 (15%), Extremadura con 302 (11%), mientras que Murcia, Castilla y León y Madrid suman conjuntamente 31 ejemplares.
RÉCORD DE CACHORROS Y HEMBRAS REPRODUCTORAS
El crecimiento de la población también se refleja en la reproducción. Castilla-La Mancha ha alcanzado un nuevo máximo histórico con 456 cachorros nacidos durante la pasada primavera, frente a los 405 contabilizados en 2024.
El censo regional registra además 595 ejemplares adultos, entre los que destacan 220 hembras reproductoras territoriales. La productividad de la especie también alcanza cifras destacadas, con una media de 2,1 cachorros por hembra territorial, la más elevada entre todas las comunidades autónomas con presencia estable del felino.
MONTES DE TOLEDO, PRINCIPAL REFUGIO DEL LINCE
La comunidad cuenta actualmente con diez núcleos de presencia de lince ibérico avalados por el Grupo de Trabajo del Lince Ibérico para España y Portugal, siete de los cuales han registrado reproducción durante el último año.
El principal bastión de la especie continúa siendo Montes de Toledo, donde se han censado 527 ejemplares. En esta zona se contabilizan 303 adultos o subadultos, 114 hembras territoriales y 224 cachorros nacidos en 2025.
La segunda área más importante es Sierra Morena Oriental, en la provincia de Ciudad Real, con 356 ejemplares, 71 hembras reproductoras y 147 cachorros. Por su parte, Sierra Morena Occidental alberga entre 105 y 113 ejemplares, con una producción estimada de entre 63 y 68 cachorros.
En la provincia de Albacete, el núcleo de Campos de Hellín alcanza los 20 ejemplares, incluidos seis cachorros nacidos gracias a dos hembras reproductoras.
ÁREAS EN EXPANSIÓN Y CORREDORES ECOLÓGICOS
Junto a los grandes núcleos poblacionales, otras zonas continúan consolidando la expansión de la especie. En Higueruela se han detectado cuatro linces y dos nuevos cachorros, mientras que en La Veguilla-Sierra Jarameña se han contabilizado seis ejemplares adultos o subadultos.
Asimismo, las denominadas áreas de conexión o stepping stones siguen desempeñando un papel clave para garantizar la conectividad genética entre poblaciones. En La Jara se han registrado 19 ejemplares y nueve cachorros, mientras que Urda y Cabañeros mantienen presencia estable de la especie.
CONSERVACIÓN Y REDUCCIÓN DE AMENAZAS
La consejera ha atribuido estos resultados al trabajo coordinado entre la Junta de Comunidades, el Ministerio para la Transición Ecológica, el programa europeo LIFE LynxConnect, organizaciones conservacionistas, administraciones autonómicas, Portugal, técnicos especializados, agentes medioambientales, propietarios de fincas y el sector cinegético.
Según ha señalado, iniciativas como LIFE Iberlince y LIFE LynxConnect han permitido mejorar los hábitats, reforzar las poblaciones de conejo, aumentar la conectividad entre núcleos y reducir amenazas para la especie.
No obstante, la mortalidad sigue siendo uno de los principales desafíos. Durante 2025 se han registrado 110 fallecimientos de linces en Castilla-La Mancha. La consejera ha asegurado que el Gobierno regional continuará impulsando medidas para reducir las causas no naturales de muerte, especialmente los atropellos, mediante actuaciones de prevención y mejoras en las infraestructuras viarias.
Con más de un millar de ejemplares censados, Castilla-La Mancha consolida así su papel como territorio clave para la recuperación del lince ibérico, una de las especies más amenazadas y emblemáticas de la fauna europea.