La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal dedicada a la trata de seres humanos con fines de explotación sexual que operaba en Madrid, Tenerife y otras provincias españolas. La operación se ha saldado con la detención de 17 personas en Madrid, Santa Cruz de Tenerife y Toledo, así como con la identificación de 14 víctimas de origen venezolano.
Según informó el cuerpo policial, la red captaba a mujeres en situación de vulnerabilidad económica en Venezuela mediante falsas promesas y facilitaba su llegada a España bajo aparentes motivos turísticos. Una vez en territorio nacional, eran trasladadas a distintos pisos prostíbulos donde eran obligadas a ejercer la prostitución para saldar supuestas deudas de entre 7.000 y 9.000 euros.
La investigación comenzó en agosto de 2025, después de que dos testigos acudieran a dependencias policiales para alertar de la existencia de varias mujeres venezolanas explotadas sexualmente en Tenerife. A partir de esas declaraciones, los agentes localizaron nuevas víctimas en la isla y en distintos municipios de Madrid, logrando reconstruir la estructura y el funcionamiento de la organización.
UNA RED CON CONTROL ABSOLUTO SOBRE LAS VÍCTIMAS
Los investigadores determinaron que el grupo criminal estaba formado por al menos once integrantes principales y contaba con colaboradores que facilitaban viviendas destinadas a la explotación sexual. Las víctimas eran trasladadas de manera habitual entre pisos situados en Madrid, Asturias, Toledo, Guadalajara y Santa Cruz de Tenerife con el objetivo de mantener su control y aumentar los beneficios obtenidos.
La organización gestionaba todos los aspectos relacionados con la actividad: controlaba las cuentas bancarias de las mujeres, publicaba anuncios en páginas de contactos, fijaba los servicios sexuales y administraba el dinero generado. Las víctimas permanecían sometidas a estrictas condiciones, obligadas a estar disponibles las 24 horas del día.
Según la investigación, las mujeres no podían rechazar clientes ni prácticas sexuales, incluso en situaciones de riesgo para su salud. También eran obligadas a mantener relaciones sin preservativo y durante la menstruación. Además, debían permanecer dentro de los pisos, de los que no podían salir solas, y eran vigiladas mediante cámaras instaladas en los inmuebles.
AMENAZAS Y RETIRADA DE DOCUMENTACIÓN
Para impedir que abandonaran la red, los responsables imponían multas arbitrarias y generaban nuevas deudas mediante préstamos abusivos. Asimismo, retiraban la documentación personal de las víctimas y las amenazaban a ellas y a sus familiares con represalias, llegando a afirmar que pertenecían al grupo criminal venezolano Tren de Aragua.
La primera fase del operativo se desarrolló en marzo de 2026, cuando los agentes liberaron a tres víctimas y detuvieron a tres miembros de la organización, entre ellos algunos de sus principales responsables. Posteriormente, en mayo, fueron arrestadas otras dos personas relacionadas con la trama.
Finalmente, la operación concluyó con doce detenciones en Madrid, cuatro en Santa Cruz de Tenerife y una en Toledo. Además de las 14 víctimas identificadas, los investigadores localizaron a otras 12 posibles afectadas por la red.
Durante el operativo, la Policía intervino 800 euros en efectivo, cuatro teléfonos móviles, un ordenador portátil y abundante documentación relacionada con los hechos. También fueron bloqueados 14 activos financieros utilizados para canalizar los beneficios obtenidos por la organización.
Tres de los detenidos permanecen actualmente en prisión provisional, mientras continúan las investigaciones para localizar a otros colaboradores que, desde Venezuela, participarían en las labores de captación.
La Policía Nacional recuerda que la ciudadanía puede colaborar en la lucha contra la trata de seres humanos mediante el teléfono 900 105 090 y el correo [email protected], canales habilitados para realizar denuncias anónimas y confidenciales.