Martha Rolandelli deja la presidencia de Cáritas Interparroquial de Talavera después de nueve años al frente y varias décadas más como voluntaria de la ONG. A sus 74 años considera que ha llegado el momento de “que venga gente nueva y joven que pueda afianzar lo comenzado”. Recordando las palabras del Papa Francisco, parafraseó unas recientes declaraciones del Santo Pontífice: “quien ha dicho que es bueno eternizarse”, al tiempo que consideró el relevo muy positivo para la entidad solidaria.
Argentina de nacimiento y talaverana de adopción, Martha lleva más de 45 años en la Ciudad de la Cerámica, por lo que se siente “muy talaverana”. La todavía presidenta, hasta que finalice el 2014, recibió de manos del regidor talaverano, Jaime Ramos, el bastón de mando cerámico a su trayectoria, aunque ella quiso recalcar que “cuando una hace lo que tiene que hacer no es merecedora de nada y yo he hecho lo que tenía que hacer”.
Pese a ello, Rolandelli quiso hacer extensible el reconocimiento a las personas -voluntarios y profesionales de Cáritas- y entidades que siempre han colaborado con ella y sin los que habría sido imposible desarrollar los programas benéficos y solidarios. Debido al importante aumento de las recogidas de donativos y alimentos para la ONG en Navidad y la sobresaliente solidaridad de la ciudadanía, ella misma deseó “que Navidad sea cada día del año en nuestra institución”.
Por su parte, Ramos puso de manifiesto el esfuerzo de Martha al frente de Cáritas y reconoció que “le ha tocado una época especialmente delicada”, así como alabó la “labor impagable” que consideró justo reconocer desde el Gobierno local.