El comisionado para la Accesibilidad, José Luis Escudero, ha destacado este martes que el Gobierno de Castilla-La Mancha sigue reforzando su compromiso con la accesibilidad y la inclusión en el deporte, durante la presentación del balance del proyecto de montaña inclusiva y adaptada ‘Castilla-La Mancha sin techos’, impulsado junto a la Federación de Deportes de Montaña de Castilla-La Mancha y celebrado en la sede de la ONCE en Toledo.
Escudero ha explicado que ‘Castilla-La Mancha sin techos’ “trasciende lo meramente deportivo”, al ofrecer a personas con discapacidad la posibilidad de ascender a las cumbres más emblemáticas de la región con todas las condiciones técnicas y de seguridad necesarias. El proyecto cuenta con el apoyo económico del Gobierno regional, que ha destinado 12.000 euros a esta iniciativa, enmarcada dentro de una inversión de más de un millón de euros en deporte inclusivo.
El comisionado ha subrayado que este tipo de iniciativas quedarán reflejadas en la nueva Ley de Accesibilidad Universal, que se aprobará durante esta legislatura, y ha anunciado que en enero se celebrará la primera jornada del proceso participativo de la ley. Según Escudero, “el ocio y el disfrute de la naturaleza son un derecho fundamental”, y estas acciones también aportan valor turístico y desarrollo rural a numerosos municipios de Castilla-La Mancha.
Entre los recursos de accesibilidad que se utilizan en el proyecto, Escudero ha destacado la silla Joëlette y la barra direccional, recordando que el Gobierno regional ha adquirido recientemente nueve sillas Joëlette monorueda eléctricas, disponibles de forma gratuita a través de la web de Espacios Naturales de Castilla-La Mancha. Además, ha mencionado otras actuaciones en materia de accesibilidad, como la adaptación de senderos, incluyendo señalética en braille en el itinerario circular del Parque Natural del Barranco del Río Dulce.
El proyecto ‘Castilla-La Mancha sin techos’ busca ascender la cumbre más alta o emblemática de cada provincia, acercando el montañismo al mundo de la discapacidad y visibilizando las herramientas que hacen posible esta práctica. Desde su puesta en marcha, se han alcanzado cumbres como Rocigalgo (Toledo), San Felipe (Cuenca), La Bañuela (Ciudad Real), El Padroncillo (Albacete) y el pico Ocejón (Guadalajara), con la participación de más de 200 voluntarios y 34 personas con discapacidad.
Escudero ha señalado que el proyecto demuestra que “la montaña puede abrirse a más personas, derribando no sólo límites físicos, sino también los mentales y sociales, que a menudo son los más difíciles de escalar”, reafirmando el compromiso del Gobierno regional con un deporte accesible, inclusivo y universal.
Al acto también asistieron Adolfo Marco, director del Área de Montaña Inclusiva y Adaptada de la Federación, y Santiago Vera, director general de Acción Social, junto a miembros y voluntarios de la federación, quienes compartieron sus experiencias personales, destacando que “lo verdaderamente importante ha sido sentirse parte del grupo, avanzar juntos y comprobar que la discapacidad no es un límite cuando existen apoyos, compromiso y accesibilidad”.
Finalmente, Escudero valoró el aumento del 25% en la práctica de deportes de montaña en Castilla-La Mancha en los últimos años, con más de 4.700 licencias federativas, de las cuales 3.000 corresponden a hombres y 1.700 a mujeres, unos datos que, según el comisionado, son “para congratularnos y para seguir trabajando de la mano de la Federación”.