El Tribunal Supremo ha ratificado las condenas de prisión a una mujer y a un hombre implicados en un caso de explotación sexual de una menor ocurrido en Castilla-La Mancha.
La madre fue sentenciada a 11 años y 11 meses de cárcel por permitir que su hija menor fuera víctima de abuso a cambio de dinero, mientras que el hombre que pagó por ello deberá cumplir 10 años de prisión.
La Sala de lo Penal del Supremo desestimó los recursos presentados por ambos condenados contra la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha (TSJCLM), que también incluyó para la madre 10 años de libertad vigilada y la prohibición de acercarse a su hija durante 18 años.
Los hechos ocurrieron a partir de 2020, cuando la víctima era menor de edad. Durante los dos años siguientes, el acusado mantuvo conductas delictivas, llegando a entregar dinero a la madre. La investigación judicial se basó en diversos elementos probatorios, incluyendo declaraciones de la menor y documentos que acreditaban los pagos.
El Tribunal Supremo subraya que la madre estaba consciente de la ilegalidad de su conducta y que facilitó los abusos, aunque padeciera un trastorno ansioso-depresivo derivado de situaciones previas de violencia de género.