Al igual que todos los años, ayer 15 de febrero, se celebró en todo el mundo el Día Internacional de Lucha contra el Cáncer Infantil. Cada 15 de febrero, se muestra a la sociedad la realidad del cáncer infantil y la importancia de visibilizar esta enfermedad.
Una vez al año, se trata de poner el acento en la necesidad de seguir apoyando la investigación médica y los avances científicos para un mejor tratamiento de las enfermedades oncológicas y poder seguir mejorando las tasas de curación y supervivencia.
Según datos del Registro Español de Tumores Infantiles (RETI-Sehop), las leucemias representan el 28% de todos los tumores infantiles, seguidas por los tumores del sistema nervioso central (25%), los linfomas (12%) y los neuroblastomas (8%). La supervivencia por tipo de tumor muestra resultados iguales o superiores al 90% en leucemia linfoblástica aguda, linfomas y retinoblastomas, mientras que los tumores del sistema nervioso central y los tumores óseos siguen siendo los principales retos terapéuticos.
Además, y en el marco de una mejor atención médica, es importante avanzar en la detección y el diagnóstico precoz de cualquier tipo de tumor. Conocer lo antes posible la existencia de un cáncer y abordar su tratamiento en los primeros momentos de la enfermedad, puede aumentar en muchos casos las posibilidades de curación.
Junto al excelente trabajo de todos los profesionales médicos involucrados en el tratamiento de cualquier cáncer infantil o adolescente, es de destacar la labor que desarrollan permanentemente aquellas asociaciones y fundaciones que luchan contra el cáncer infantil.
Con una dedicación absoluta, y en ocasiones con escasos recursos, todas las asociaciones y fundaciones que luchan contra el cáncer infantil, se esfuerzan cada día en mejorar la calidad de vida de las niñas y niños enfermos, así como la atención a las familias en las que haya un caso de cáncer infantil o juvenil.
En este sentido, hay que poner también el acento cada 15 de febrero en la importancia de exigir a nuestro parlamento y a nuestros gobernantes que atiendan con prontitud todas las demandas y reivindicaciones que vienen reclamando desde hace tiempo estas asociaciones y fundaciones que apoyan y defienden a las niñas y niños con cáncer.
Lamentablemente, nuestros representantes políticos en el Congreso de los Diputados, siguen dando muestras de muy poco interés por el cáncer, si nos fijamos en la ausencia casi total de diputados y diputadas en las diferentes jornadas que precisamente vienen organizando los últimos años las propias asociaciones de enfermos en el Congreso de los Diputados en la Carrera de San Jerónimo en Madrid.
El 15 de febrero, es también sin duda un día para pedir una mayor atención y compromiso de nuestros gobernantes con el cáncer en general y con el cáncer infantil en particular.
Parece pensar que, en el momento actual, donde oímos hablar de cifras enormes de millones de euros en inversiones de todo tipo tanto nacionales como europeas, se de la paradoja que sigue faltando muchísimo dinero para la investigación científica sobre los diferentes tipos de cáncer infantil, así como para la formación de médicos especialistas y otros profesionales de enfermería oncológica.
Llama la atención especialmente a la sociedad, que tengan que ser en muchas ocasiones las propias asociaciones y fundaciones de lucha contra el cáncer, las que tengan que recaudar fondos económicos para poner en marcha proyectos de investigación médica relacionados con el cáncer infantil.
Además del apoyo a los profesionales médicos y muchos científicos, la labor de las asociaciones y de las fundaciones que luchan contra el cáncer infantil, se centra principalmente en la mejora de la vida de las niñas y los niños en los hospitales.
Durante los largos periodos de tratamiento en las residencias sanitarias es importante atender a las necesidades emocionales, sociales y educativas de las niñas y los niños con cáncer siendo encomiable la labor que desarrollan los voluntarios y trabajadores de las propias asociaciones y fundaciones.
Son muchos los proyectos que desarrollan las asociaciones y fundaciones de lucha contra el cáncer dentro y fuera de las residencias sanitarias.
En los hospitales, estas asociaciones y fundaciones intentan transmitir a los niños y las niñas una mayor dosis de alegría y optimismo ofreciéndoles muchas actividades educativas, musicales y también de entretenimiento.
La sociedad española en general sigue dando muestras de una gran solidaridad y de apoyo a la lucha contra el cáncer infantil, enfermedad que, aún teniendo actualmente unas tasas altas de supervivencia, existen todavía muchos casos en los no se puede superar.
Así, cada 15 de febrero, todos los años, es un día para acordarnos de las niñas y niños enfermos, e igualmente de sus familias y darles todo nuestro apoyo. Un día para concienciarnos sobre el cáncer infantil y reclamar mayor investigación médica y científica.
Con un enfoque realista, tanto especialistas oncológicos como las familias con niños con cáncer, confían en el avance de los tratamientos de los tumores infantiles. Cualquier progreso en la curación de algún cáncer infantil será sin duda un motivo de alegría y esperanza para todos.