Tras el paso de numerosas borrascas por el territorio peninsular de las últimas semanas, y la progresiva y rápida subida del nivel de los embalses, ha llevado además de la apertura de numerosas presas, así como la elevación de las compuertas que comunican el canal que une los embalses de Entrepeñas (Guadalajara) y Buendía (Cuenca).
Tras más de 30 años en los que no circuló nada de agua por la canalización que comunica ambos embalses alcarreños, el pasado jueves 19 de febrero se volvió a abrir por segunda vez en menos de un año, la conexión entre ellos.
El río Tajo, a su paso por la provincia de Guadalajara y en el último mes, ha visto incrementar su volumen de manera muy notable en localidades como Trillo, que durante muchos días ha estado en nivel rojo, lo que ha influido en que el nivel de Entrepeñas, haya pasado en unas pocas semanas de un nivel de menos del 60% de su volumen de agua embalsada, hasta más del 77%.
Este porcentaje superior al 77% que es el porcentaje que está permitiendo empezar a trasvasar por cota, las aguas del embalse de Entrepeñas hacia el de Buendía.
Aunque en estas primeras 24 horas de la reapertura del canal, el caudal del agua que circula está siendo muy bajo, en torno a los 4 metros cúbicos por segundo, se espera que vaya aumentando progresivamente hasta aproximadamente unos 40 metros cúbicos por segundo en los próximos días.
Recordemos, que hace menos de un año, en el mes de marzo de 2025, este mismo canal volvió a reabrirse tras otro episodio intenso de borrascas y elevadas precipitaciones.
Ahora nuevamente, el agua del río Tajo, tras abandonar Entrepeñas, está yendo a parar por gravedad al embalse de Buendía.
En estos últimos dos días, el agua que está circulando por el canal-trasvase que comunica las aguas del río Tajo en Entrepeñas, con el pantano de Buendía, es de apenas 6 metros cúbicos por segundo, si bien, al seguir aumentando las reservas de Entrepeñas, se estima que irá subiendo progresivamente hasta alcanzar una cifra de unos 40 m3/s en las próximas jornadas.
Borja Castro, presidente de la Asociación de Municipios Ribereños de Entrepeñas y Buendía, ha señalado a La Voz del Tajo, que: “esta apertura, es más simbólico que otra cosa, porque al final es la añoranza de lo que un día fue en su día el Mar de Castilla. Las actuales reglas de explotación del trasvase Tajo-Segura, nos van a seguir exprimiendo y sometiendo”.

