La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal dedicada a cometer estafas bancarias mediante técnicas de falsedad documental, en el marco de la denominada operación Banking Birds.
La actuación, desarrollada por agentes del Puesto de la Guardia Civil de Ocaña, se ha saldado con la investigación de ocho personas como presuntas autoras de cuatro delitos de estafa bancaria y falsedad documental mercantil, tras lograr esclarecer un fraude que asciende a cerca de 63.000 euros.
La investigación se inició al detectarse irregularidades relacionadas con el cobro de pagarés emitidos entre empresas. Según determinaron los agentes, los integrantes de la red interceptaban de forma ilícita estos documentos antes de que llegaran a manos de sus legítimos destinatarios. Una vez en su poder, manipulaban los pagarés alterando tanto el nombre del beneficiario como los importes consignados originalmente, modificando así su contenido para adaptarlo a sus intereses.
Tras la falsificación, los pagarés eran entregados a terceros para proceder a su cobro en distintas entidades bancarias. El objetivo de la organización era transferir de manera inmediata los fondos obtenidos a diversas cuentas, dificultando el seguimiento del dinero y obstaculizando su detección por parte de las entidades afectadas. Esta operativa permitía a los investigados mover rápidamente las cantidades defraudadas, complicando la recuperación de los fondos.
En el transcurso de las diligencias, la Guardia Civil llevó a cabo diversas gestiones con las entidades bancarias implicadas, que confirmaron haber sido víctimas del cobro de pagarés falsificados. Según trasladaron, la alteración de los documentos no pudo ser detectada en el momento de su recepción, lo que facilitó que las operaciones se completaran con éxito desde el punto de vista de los autores.
El análisis conjunto de la documentación y los movimientos financieros permitió cuantificar el importe total defraudado, que asciende a aproximadamente 63.000 euros. Con la identificación de los ocho presuntos responsables, los agentes consideran desarticulada la estructura criminal que operaba con este método.
Desde la Guardia Civil se insiste en la importancia de extremar las medidas de seguridad en la gestión, custodia y envío de documentos mercantiles, especialmente cuando incluyan datos bancarios, información financiera o datos personales sensibles.
Asimismo, se recomienda custodiar adecuadamente los pagarés y evitar su remisión por medios inseguros, verificar por teléfono u otros canales alternativos cualquier cambio en cuentas bancarias o datos de contacto de proveedores y clientes, y revisar con frecuencia los movimientos de las cuentas para detectar posibles cargos sospechosos. Ante cualquier anomalía o indicio de fraude, se aconseja comunicarlo de inmediato y presentar la correspondiente denuncia para evitar mayores perjuicios económicos.