El Gobierno de Castilla-La Mancha ha defendido que no está justificado mantener el actual ritmo de trasvases “como si la abundancia fuera la norma” y sin contar con nuevas reglas de explotación que garanticen una transición ecológica justa y la sostenibilidad del río Tajo y de la cuenca cedente.
Así lo ha asegurado la directora de la Agencia del Agua de Castilla-La Mancha, Montserrat Muro, durante el desayuno informativo organizado por la Cátedra del Tajo UCLM-Soliss en Toledo, donde ha acompañado a su directora, Beatriz Larranz. En el encuentro, Muro ha subrayado la colaboración entre ambas entidades, que ha permitido elaborar una segunda propuesta técnica remitida el pasado mes de diciembre al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico para modificar las reglas de explotación del acueducto.
Muro ha lamentado que desde el Levante se pretenda que, tras las lluvias registradas en febrero, se vuelva a gestionar el sistema “como si la abundancia fuera la norma”. En este sentido, ha recordado que durante décadas el sistema de embalses de Entrepeñas y Buendía ha funcionado bajo un modelo orientado a maximizar los trasvases sin asegurar su equilibrio a largo plazo.
“Ese modelo ha generado niveles crónicamente bajos, más situaciones de excepcionalidad y una creciente fragilidad en las reservas de agua en la cuenca”, ha reiterado la directora de la Agencia del Agua, quien ha advertido de que mantener los embalses en niveles reducidos incrementa la volatilidad del trasvase y pone en riesgo la salud del río Tajo.
EXIGENCIA DE CAUDALES ECOLÓGICOS REALES
Desde el Ejecutivo autonómico insisten en la necesidad de cambiar la dinámica actual del trasvase para adaptarla a la realidad climática. Según Muro, los recursos que se siguen derivando suponen “una merma de la capacidad de regulación de los embalses de cabecera”, lo que puede afectar tanto al desarrollo socioeconómico de los municipios ribereños como a la conservación de una reserva estratégica de agua de calidad.
La responsable regional ha recordado además que, de no actuar, se continuará incumpliendo de forma sistemática las sentencias judiciales que avalan la postura de Castilla-La Mancha en favor de un nuevo modelo de gestión que garantice “caudales ecológicos reales y no mínimos” en el Tajo, junto con una reserva estratégica que asegure los abastecimientos.
Actualmente, los embalses de cabecera se encuentran en Nivel 1, lo que permitirá autorizar trasvases máximos de 60 hectómetros cúbicos (Hm³) por parte de la Comisión de Explotación del Trasvase Tajo-Segura, pese a que aún quedan pendientes de derivar 108,75 Hm³.
Finalmente, Muro ha criticado que el Gobierno central pretenda aplazar hasta 2027 la modificación de las reglas de explotación escudándose en recursos pendientes, y ha avanzado que Castilla-La Mancha prepara una nueva demanda judicial este mes, convencida de que los tribunales seguirán respaldando sus planteamientos técnicos.